Francis Taylor​: Menos riesgo, menos daño

Francis Taylor: Menos riesgo, menos daño
Video testimonial sobre el aporte de Francis Taylor al tema de políticas de drogas y reducción de riesgo y daño, presentado in memoriam en la inauguración de la VI Conferencia Latinoamericana y I Conferencia Caribeña sobre Políticas de Drogas, el 5 de octubre de 2016, en Santo Domingo, República Dominicana, organizados por CONFEDROGAS y COIN.

¡Hoy, 7 de julio de 2016, cumplo 10 años performanceando!

Este día sólo agradezco a la vida por haberme colocado en torno a tantas personas, que de un modo u otro, me permitieron encauzar mi quehacer artístico por las sendas del Performance Art. ¡Gracias del alma! Hoy se cumplen 10 años de la realización de mi primer Performance.

Esta pieza fue Mi jardín, instalación-performance, realizada dentro del proyecto Arte Barceló 2006. Nuevas tendencias. Tercera edición, organizado por la galerista Mildred Canahuate, en el que a cada artista participante se le asignó una habitación en la cual realizar su obra, en el antiguo Gran Hotel Lina, hoy, Hotel Barceló, en Santo Domingo.

Contrario a lo que ocurrió con las piezas de los demás artistas en la que el público entraba a las habitaciones para verlas, en mi caso, la puerta estaba cerrada mientras yo permanecía ante ella dibujando pequeñas florecitas azules sobre curitas que la tapizaban, las que había colocado durante los tres días previos a la inauguración del evento.
Junto a la ficha técnica de la pieza había otra con el versículo:

Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; fuente cerrada, fuente sellada” (El cantar de los cantares 4:12)L

(Fotos: Jorge Mendoza y David Hernández-Martich

Gayumba: 40 años. Carta-testimonio de María Isabel Bosch

Con motivo del festejo de los 40 años de Gayumba en el Mayo Teatral 2016 en La Habana, la entrañable amiga y colega María Isabel Bosch nos escribió una emotiva carta-testimonio que fue leída íntegramente en el Encuentro de Teatristas por Vivian Martínez Tabares, directora del Departamento de Teatro de Casa de las Américas, quien organizó el encuentro. (Manuel Chapusseaux, actor y director del Teatro Gayumba)

13256473_1696413870609795_8802736011011809334_n                                                                   María Isabel Bosch

                                                             __________________

Gayumba: 40 años

Hola Nives,
Hola Manuel.
Hoy me siento la persona más afortunada en el mundo del teatro. Vivian se ha comunicado conmigo y me ha otorgado esta Misión: Escribir sobre ustedes, sobre Gayumba. Por fin les pongo sobre papel lo que la timidez, que me acompañará hasta la tumba, me impide decirles mirándolos a los ojos.
Yo soy mujer de teatro porque nací en un país donde hay un grupo llamado Gayumba. Soy mujer que formó una familia que tratamos de hacer teatro porque ustedes, una familia que hace teatro, me hicieron, desde que soy niña, amar al teatro y contemplarlos como una discípula. Insisto, me siento muy dichosa porque es mi alma la que busca las palabras que puedan expresar lo que muchos corazones dominicanos sienten por ustedes.
Y ustedes, ¿quiénes son? Son una pareja que comparte la creación de una vida, un hijo, un nieto, un grupo, un dúo teatral. Un dúo en el cual, tú Nives, actriz que eres capaz de conmover hasta a un témpano, y tú Manuel, actor y director cuya impronta ha quedado impregnada en cada espacio que volvieron escénico, terminaron convirtiéndose en la República Dominicana, en el grupo teatral independiente más nacional e internacional de las últimas décadas.
p_euv01Ustedes marcaron un estilo en las tablas dominicanas y también hoy sé y puedo decir, después de andar mucho por ahí, que también lo estamparon en el quehacer teatral latinoamericano.
¿Qué cuál es ese estilo?
El que nos incita a reír sin importar la edad,
Nos estimula a gozar como cuando jugábamos en la vereda con los amigos vecinos,
Nos impulsa a hablar en medio de la función,
Nos anima a apretar la mano del espectador que está a nuestro lado
Y nos descubre secándonos lágrimas cuando estamos mirando sus obras en escena, cuando viajamos a esos momentos de conmoción catártica.
Y todo esto porque Gayumba se entrega a través de su arte teatral, el que los expertos en la materia dicen que está conformado por una estética sencilla (que es la más complicada de todas)
Se entrega, repito, a través de la economía de elementos en la escena (pero, Manuel, no economía de neuronas),
A través del uso creativo del espacio,
La poética luz que los acompaña en cada diseño,
El hermoso universo sonoro de cada espectáculo,
La integración del teatro de títeres,
La animación de objetos,
El uso plástico y dúctil del cuerpo,
La multiplicidad de tonalidades que logran con la voz,
La adaptación de las grandes obras literarias,
La narración de esas obras,
La dramaturgia con reducido número de personajes,
Y, y, y…
Y todas estas y otras características descubiertas en cada ensayo, que pintan de infinidad de colores su trayectoria dramática.

En estos cuarenta años lograron deleitar e impresionar a todo tipo de público. Lo hicieron por ejemplo, con clásicos renacentistas y del Siglo de Oro español como El Lazarillo, como la Celestina, como los Cuentos del Siglo de Oro, como La Dama Duende, y como Don Quijote de la Mancha. Por cierto, con esa insuperable novela de la lengua española, chicos, ustedes crearon el clásio de los clásicos montajes de nuestra Quisqueya: su “Don Quijote y Sancho Panza”. Y este 2016 dicha obra ya tiene 33 años en el repertorio de Gayumba.

Nives Moñitos

No debo dejar de mencionar, por si alguien no lo escuchó nunca, que con ese Don Quijote y ese Sancho Panza, comenzaron su periplo por una diversidad de espacios convocando espectadores, no sólo en nuestra tierra, sino también en muchos países que tienen la suerte de contar con los más importantes festivales teatrales.
Ese hidalgo, con armadura conformada por los utensilios típicos de hogares criollos, y ese escudero, con la almohada debajo del vestuario que hacía descubrir su gran panza, acercaron a tanta gente, entre las que me incluyo, a apreciar más todavía al genio de Cervantes.
Por cierto, para seguir con el ritual de conmemoraciones y celebraciones, este año ese autor, el manco de Lepanto, cumple 400 años de fallecido y de representado y estimado… Y Gayumba, tiene 40 trabajando incansablemente con un teatro de corte popular original, brillante, sencillo y con la capacidad extraordinaria de no sólo conservar la esencia de todos esos clásicos elegidos, sino también de convertirlos en amenos, en divertidos y apasionantes para todo público.
En el 2013, ustedes cumplían 30 años presentado el Quijote. “Piedepuente”, un grupo de teatristas de la última década, organizó en honor a “ese” Quijote, un festival en el que varios grupos teatrales participamos para celebrar ese aniversario. ¡FIE´TA! como gritamos los dominicanos cuando estamos contentos. Porque eso sí que era una verdadera fiesta. Gozar y sentirnos orgullosos de que los que compartíamos ahí escenario podíamos hacerlo porque Gayumba resistía décadas con un mismo montaje interpretándolo y a su vez seguía creciendo y abriendo nuestro camino. Celebramos en Casa de Teatro. La Casa del gran amigo Freddy Ginebra, cuyo teatro alternativo ha servido de sede a tantos grupos independientes y de los cuales Gayumba fue el o uno de los primeros.
Todavía tengo impregnado en mi piel, aquel aplauso que hicimos todos los que vimos tu Quijote, Manuel y tu Sancho, Nives, aquella noche de inauguración de la “Semana de teatro en la Casa por los treinta años del Quijote”.

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Pero Nives,
Pero Manuel…
El teatro Gayumba no sólo ha salido airoso al adaptar clásicos de la Madre Patria, porque de manera ocurrente ha logrado transcender con otras adaptaciones que ha hecho de cuentos de la literatura hispanoamericana con los trazos de la pluma de José Martí, de Juan Bosch, de Gabriel García Márquez. Asimismo, creó espectáculos con cuentos africanos, o leyendas americanas precolombinas, o narrativa alemana, o escritos polacos, o textos dramáticos latinoamericanos, o clásicos teatrales franceses, o clásicos griegos, o,…
En fin, que si alguna conclusión sale de esta enumeración, y seguro que algo importante me falta a la lista, es que no cabe duda de que siempre ustedes partieron de escritores que tenían algo para decir. Ingenios letrados divertidos, críticos mordaces de todos los tiempos, tiernos, polémicos, resistentes, feroces, juguetones… así, como lo son ustedes.
Una vez, para un espectáculo de títeres, hasta pintaron las caperucitas de varios colores. Tiñeron las capas chiquitas de las niñas que visitaban a las abuelitas, para que por fin muchas criaturas pudieran querer a ese cuento terrorífico, que nos relatan cuando las mamis tienen que trabajar de sol a sol para levantar el peso.

Sí Nives,
Sí Manuel.
Ahora pienso en todas sus producciones, en todas esas grandes tramas, y no dejo de admirarme, que siempre buscan una forma asequible y directa de encararlas. Las presentan la mayoría sin armatostes, ni artificios, ni complicados vestuarios. Actúan muchas veces con la naturalidad sincera de la narración oral popular, proponiendo espectáculos espontáneos, claros e inocentes como somos nosotros, como somos los dominicanos, los caribeños.
Otras veces, cuando montan obras, utilizan recursos como si tuvieran todavía 5 años y ahí penetro al misterio… y “voilá” por fin los veo: dos niños jugando francamente, dos muchachitos siendo libres. Picasso decía que si él pudiera pintar como los niños, haría la verdadera PINTURA… Bueno, Gayumba, ustedes, hacen verdadero TEATRO.

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Y porque hacen realmente teatro, en todos estos años no hubo necesidad de presentarse exclusivamente en esos espacios con escenarios a la italiana y butacas, no. Gayumba ha hecho teatro de verdad en plazas, calles, canchas, estaciones de trenes, pasillos de edificios, patios, aulas, e incluso alguna gallera. En estos diferentes lugares la energía que entregaban en escena envolvía a todos los cuerpos que participaban de las funciones. Los envolvía igual que el sonido de ese instrumento musical que los bautizó: la gayumba, procedente de África, y que ya desapareció de suelo dominicano. Este telúrico utensilio rítmico, se trababa de una cuerda tensada desde una rama o estaca clavada en el suelo, cuyo extremo se amarraba a una yagua o cuero de animal que a su vez cubría un hueco que servía como caja de resonancia. Cuando se tocaba la gayumba cuentan que la tierra se estremecía. Gayumba quería que con su teatro vibrara el público, resonara, temblara… y ya sabemos que eso es lo que vivimos todos cuando asistimos a sus presentaciones.
¡Ay Nives!
¡Ay Manuel!
A veces escucho por ahí enunciar flemáticamente que no tenemos un teatro dominicano, que las nuevas generaciones nunca contarán con un referente. Que no existe un paradigma. Que la historia del arte escénico dominicano comienza y termina con un tal Cristóbal de apellido Llerena y, que no hay tradición, que hay que educar a un público, y ese público, y ese blablabla que atiborra las bocas de los todólogos que a veces dizque saben de teatro.

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Entonces, cómo les explicamos que Gayumba tiene ya 40 años creando, formando teatreros, deleitando público de cualquier bolsillo, enseñando a niños y jóvenes y adultos, inventando universos de los clásicos que muchos odiábamos leer en la escuela y que, gracias a la deidad que queramos pensar, ustedes pudieron darle vida a los más diversos personajes arquetípicos de la humanidad. No me digan por ahí que no hay memoria teatral en mi país… No lo puedo aceptar. Es tanto lo que he aprendido con Gayumba y lo que me falta aprehender.
Gayumba, 40 años. Yo apenas caminaba cuando decidieron formar el grupo y empezaron a dibujar el camino hacia la aventura, el juego y la magia de ese arte teatral tan de ustedes, tan Gayumba, dominando un lenguaje escénico propio, una metodología de trabajo y una pedagogía inspiradora.
Y ese teatro que hace Gayumba, con ese sabor criollo, tiene un ingrediente más, que a mí, en lo particular, me encanta y es más, estoy convencida que eso a lo que yo le llamo ahora ingrediente ha marcado a una serie de generaciones que heredamos las ganas de hacer teatro por Gayumba. Cada uno de los textos elegidos a la hora de armar el repertorio escénico contiene críticas profundas a nuestra humanidad perdida y se relacionan muchos de ellos con temáticas sociales que develan la injusticia, la corrupción, el autoritarismo, la indiferencia y la ambición de las clases más pudientes. Así lo pudimos palpar y advertir con esos trabajos como el Ubú Rey o Las Cazadoras del Arca Perdida o Esta era una vez… ¡y dos son tres! o los Cuentos del Siglo de Oro o Don Quijote y Sancho o Momo o El Quijote no existe.
Brecht decía que el arte no es un espejo de la realidad sino un martillo para darle forma. Siento que cada vez que me acomodo en alguna platea a escucharlos, padezco el estallido de ese martillo en donde las historias que me cuentan repercuten en mis entrañas con esos sudores que me arrebatan, con esas risas que me sacuden y con esas lágrimas que me enardecen.
Ya yo sé que no puedo cambiar las cosas jugando al teatro. Que hago teatro para que mi entorno, cada vez más crudo, no me cambie a mí. Pero también estoy convencida que el mundo es mejor y sobre todo mi país, porque existe un grupo llamado Gayumba.
Gracias Nives,
¡Gracias Manuel!
¡¡¡¡Gracias Gayumba!!!!

En el recodo del Performance

El presente texto fue leído durante el III Fórum Nacional de Danza, organizado por Ballet Nacional, y celebrado en el Auditorio del Museo de Arte Moderno, de Santo Domingo, el viernes 29 de abril de 2016, Día Mundial de la Danza. Una versión más corta del mismo fue leída también en el encuentro “Conversando con los artistas”, enmarcado dentro de la celebración del Día Internacional de los Museos, el miércoles 18 de mayo de 2016, llevado a cabo en el mismo lugar donde fue realizado el Fórum de Danza. Los artistas invitados a este encuentro fueron tres artistas del Performance Art: Sayuri Guzmán, Joan Jiménez y Jochi Muñoz. Aquí comparto con ustedes la versión íntegra del texto en cuestión.

III Fórum Nacional de Danza

29 de abril de 2016

En el recodo del Performance

Por Jochi Muñoz

Buenas tardes, señora Mercedes Morales, Directora Ballet Nacional; profesores, bailarines, estudiantes, señores y señoras. Agradezco la deferencia que se tuvo con mi persona al invitarme a participar como ponente en este III Fórum Nacional de Danza, organizado por el Ballet Nacional.

Empezaré mi intervención pasando una serie de imágenes, sin orden ni concierto, como pueden

ocurrir esas cosas en un día cualquiera.

[PASAR IMÁGENES A VELOCIDAD RÁPIDA]

Se me ha pedido que agote mi turno haciendo referencia a una disciplina que, dentro de unos

meses cumpliré 10 años de estarla practicando: el Performance.

Para tratar de contextualizar y precisar este término, permítanme recurrir a la voz autorizada de Richard Schechner, un investigador de los llamados Estudios de Performance. Con relación al sustantivo performance y su forma verbal to perform, refiriéndose a los pueblos anglófonos, nos dice lo siguiente: “En los negocios, los deportes, el sexo, to perform es hacer algo según una norma: tener éxito, sobresalir. En las artes, to perform es montar un espectáculo, una obra teatral, una danza, un concierto. En la vida diaria, to perform es aparentar, ir a los extremos, subrayar una acción para los que están mirando.”

Por igual, siguiendo a Schechner, el término se aplica también a otros ámbitos o situaciones: en los entretenimientos, en la tecnología, en el ritual (sagrado y profano), en el juego.

Vemos, pues, que por esos lugares, el término es una especie de sombrilla que cobija, prácticamente, cualquier conducta humana, la conducta animal, el rendimiento de una máquina, la eficacia de un medicamento… y en lo que respecta a lo artístico, performance es cualquier actividad que toque la esfera del arte. Ahora bien, dentro de esas manifestaciones artísticas, hay una disciplina en particular, que es a la que me vengo dedicando, que para que pueda llevarse a cabo precisa que el artista esté presente realizando una acción, en el aquí y en el ahora, con unas matizaciones que veremos más adelante. Esta disciplina se denomina Performance Art. Al termino “Performance” se le pone el apellido “Art”. Esto delimita lo que se trata.

En Latinoamérica, por su parte, no encontramos esa multiplicidad de aplicación del término como en los países de habla inglesa. Sólo lo empleamos para referirnos a lo que ya se mencionó como Performance Art, y en la generalidad de las veces, sólo nos limitamos a decir Performance, porque ya sabemos a qué nos estamos refiriendo.

Puntualizando: En el ámbito de habla inglesa, Performance es un término que se aplica a la acción o comportamiento en ámbitos diversos de la vida, incluyendo el del arte, y dentro de éste se tiene lo que se denomina Performance Art. En América Latina, sólo se le emplea en esa última acepción.

En cuanto al género del término, unos prefieren decir el performance, otros, la performance. Hay quienes prefieren, en cambio, la denominación de acción o arte acción, en vez de la de performance, pero hay quienes la emplean indistintamente. Además, hay quienes emplean ambas formas, pero estableciendo una diferencia: “performance”, en los casos en que el artista participa (está presente), y “acción”, cuando es otro u otros los participantes que echan adelante la propuesta conceptual del artista.

El presente texto no pretende ser un trabajo académico sobre esta disciplina, en el que se aborden los antecedentes, origen y evolución. No, serán unas líneas en las cuales expresaré ciertos puntos básicos que nos permitirán captar mejor de qué se trata el asunto, y a cuya práctica llegué mediante una lenta decantación de lo que me fueron aportando muchas personas en el transcurso de mi vida.

                                                                                                                                                                                    Como muchos de ustedes saben, mi formación artística está arraigada en la Danza. Empecé en la Escuela del Ballet Folklórico Dominicano (posteriormente, Nacional), bajo la tutela de Fradique Lizardo y Nereyda Rodríguez; luego, en el Ballet Santo Domingo, dirigido por Irmgard Despradel y, años después, en el Taller de Danza Moderna, dirigido por Eduardo Villanueva. Por igual, asistí a Ritmos, espacio de danza, dirigido por María Luisa (Marilú) Valdez y Nelia Barletta. Durante todo ese tiempo asistí, simultánea o sucesivamente, a cursos, talleres, seminarios… tanto de Danza como de Teatro, y de áreas relacionadas. Tenía hambre insaciable por saber.

Dirigí durante muchos años el Grupo de Danza de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, aquí en Santo Domingo, donde realicé mis primeras intentos coreografías, pero fue en varias de las ediciones del Encuentro de Coreógrafos Contemporáneos, producidos por la mencionada Ritmos, espacio de Danza, donde lo hice con profesionales de las artes escénicas.

En mis primeras piezas, como es de suponer, estaba influido por mis profesores, mas, al pasar el tiempo, esos visos se fueron atenuando, y fue surgiendo una voz más personal. Amén de conversaciones con amigos y compañeros, en esto tuvo mucho que ver mi participación en el Primer Taller de Integración de las Artes Escénicas, en 1996, impartido por el español Guillermo Heras, quien hoy nos honra una vez más con su presencia. Eso me cambió el mundo. Vi que las cosas podían hacerse de modos diferentes, y ser todos válidos. Mi campo de acción se me ampliaba. Fruto de esto fueron las piezas que presenté en el mencionado Encuentro de Coreógrafos.

Pasarían 10 años, desde la experiencia con Heras, para que me viera ante otro hito en mi vida creativa: En 2006, cursé el Diplomado en Estudios de Performance, coordinado e impartido por la doctora Maja Horn, en la Facultad Latinoamericana de Estudios Sociales (FLACSO), aquí en Santo Domingo. Mis búsquedas creativas se enrumbaron por la senda del Performance.

Haciendo acopio de todo lo aprehendido en mis años de formación conceptualizo y realizo mis primeros performances. Desde entonces, muchas personas me preguntan que qué es eso, y, a veces, ni el nombre les suena. Al tratar de explicarle, he optado por decir algo que no es, poniendo como referente al Teatro. Me explico.

Les digo que en una obra de teatro, en una película o en una telenovela, los que trabajan en ellas representan a alguien, esto es, actúan el personaje que les ha sido asignado. En el Performance, en cambio, el artista presenta una acción. Es el artista mismo, como él, como persona, no como un personaje, que realiza una acción que construye como metáfora.

Además, está el simulacro. En el teatro, nadie se corta, nadie se emborracha. En el Performance, en cambio, cuando un artista se corta, pues, se corta de verdad; si se embriaga, pues, toma alcohol de verdad. Esto así, a menos que el hecho mismo de simular sea parte conceptual de la pieza, y el espectador así lo capta.

El performance es un arte vivo que regularmente se nutre de elementos provenientes de diversos medios, utilizándolos como instrumentos para su gestación. Así, puede recurrir al teatro mismo, a la poesía, a la danza, a la música, a la pintura, la artesanía… pero, no es ninguna de estas disciplinas. Además, puede recurrir a cuantos recursos técnicos y parafernalia le sean pertinentes. Se conjuga todo para darle así forma a la pieza, pero teniendo como soporte principal el cuerpo de artista.

Los temas que abordan son tan diversos, como diversas son las situaciones que ocurren en la vida misma. Cualquier cosa puede ser objeto de un performance. Es tarea del artista conceptualizarlo de modo riguroso, y ofrecerle al público unos códigos claros para que éste pueda hacer la lectura de la pieza. Lectura ésta que no necesariamente tiene que coincidir con lo pensado por el artista. Cada uno mira las cosas dependiendo del bagaje que traiga a cuestas. Asuntos relativos a situaciones personales o familiares, sociopolíticos, de género, de violencia, de gratitud… insuflan vida a la propuesta del artista.

Encontramos artistas que también son activistas de alguna causa, y conjugan ambas cosas en sus proyectos, con resultado artístico aceptable, en unos casos, y en otros, con una lectura bastante directa por parte del público, ya que lo que prima en ellos es que el público se involucre de manera llana con lo planteado, aunque se tenga que sacrificar el valor estético, el valor artístico.

Las piezas pueden tener una duración de pocos minutos o ser, en cambio, performance duracionales, esto es, que se extienden por horas, días, semanas, meses e, incluso, años. Ser realizados bajo techo, o en exterior, haciendo suyos los parques, calles, plazas comerciales, ríos, playas, cementerios, montañas… en fin, cualquier lugar que se avenga al tema tratado.

Se cual sea el sitio en que se hagan, un factor a tener en cuenta, es el público. Éste puede asistir respondiendo a una invitación personal o a una convocatoria abierta; o puede ser un público cautivo; o, al artista irrumpir en algún lugar, los allí presentes constituirse en público; o, si es en una calle, los transeúntes convertirse en tal.

                                   ●Sole Fermín, Penitencia (2013). Proyecto Hello Krisis    

Las imágenes que vimos a velocidad rápida al principio son todas performances en el sentido amplio que les dan los anglosajones. Entre ellas se encuentran algunas de Performance Art, y otras, que sin serlo, podrían, de entrada, hacernos creer que sí lo son. Uno como espectador no sabe a ciencia cierta si son una cosa o la otra. En estos casos saber el nombre y trayectoria de quien lo realizó o planificó podría ayudar a dilucidar esto, como también, y de manera preponderante, conocer por qué llevó a cabo tal acción. Con esto último nos referimos a la intención. Por ejemplo, cargar una cruz puede ser el medio que elija una persona cualquiera para, simplemente, protestar por cualquier necesidad momento en que eso es arte, o, por el contrario, quien carga ese objeto puede hacerlo, tal como lo realizó la artista puertoplateña Sole Fermín, como una metáfora con fines estéticos, con la intención de hacer una propuesta artística.

A seguidas veremos y comentaremos imágenes de documentación fotográfica de algunas piezas de 9 artistas, que ilustran puntualmente las cosas a las que me he referido en el texto. Empezaremos con los artistas del patio:


Eliú Almonte (San Francisco de Macorís,1970). Artista multidisciplinario. Vive y trabaja en Puerto Plata. Veremos la documentación y comentaremos estas dos sus piezas:

  ● Monsanto Smoothie (2013)Festival Internacional de Performance de Miami                                                     Rudo Nerusununguko (2015) [“Paz y amor”, en lengua shona]. Goethe Institute, Harare /                   Zimbabwe.





Lina Aybar (Santo Domingo, 1970). Con formación en artes visuales. Inició su carrera en el Performance en 2006. Veremos la documentación de dos de sus piezas:

● 70% (2011). Realizado el Día Internacional del Agua.                                                                                 ● Hecha tiras (2006)

 

 

 

 

 

 

Sayuri Guzmán (Santo Domingo, 1976). Estudió Historia del Arte, y empezó a trabajar en el Performance en 2006. Haremos referencia a dos de sus piezas:

● Para entender el vacío (2014). Arte de Incertidumbre, Festival Internacional de Performance.                 ● Postración (2015). Realizado en el Festival Internacional de Performance INDEX.

          












David Pérez Karmadavis (Santo Domingo, 1976). Artista multidisciplinario, desarrolla su obra en los campos del performance, pintura, dibujo, grabado, cerámica y video. Reside y trabaja en Guatemala. De él veremos dos de piezas:    

Al tramo izquierdo (2006). Realizado dentro del proyecto “La ruta de la Performance”.                                    Estructura completa (2010). Pieza participante en el XXIII Concurso de Arte Eduardo León             Jimenez (MENCIÓN DE HONOR)                                                                                    


 

Jochi Muñoz (San Francisco de Macorís, 1954). Veremos dos de sus piezas:

● 12 mujeres doblando 12 pantaloncillos durante 127 minutos (2012). Festival internacional de                   Performance INDEPENDENCE.DO                                                                                                           Duarte, después de Zhang Huan (2016). Festival Internacional de Performance INDEPENDENCE.DO


 

Francis Taylor (Santo Domingo, 1972). Con formación en teatro, desarrolla su obra de Performance (aunque no con la asiduidad que nos gustaría verlo), en paralelo con sus labores en el activismo LGBT y en las de políticas públicas en el área de drogas. Veremos de Francis:

 ●  ...aún la nave del olvido… (2011, 2012 y 2014)                                                                                                  Punto de cruz (2009). XXV Bienal Nacional de Artes Visuales, Santo Domingo.

                                                                                                                                                            

Los próximos tres artistas son  de tres puntos de América Latina:                                                                       Regina José Galindo (Ciudad de Guatemala, 1974) nace en la Ciudad de Guatemala donde reside y trabaja. Es una artista visual especializada en Performance Art, y autora de textos poéticos. Su trabajo explora las implicaciones éticas de las injusticias sociales, relacionadas con discriminación racial, de género y abuso de poder. Veremos dos piezas:

● El peso de la sangre (2004). Plaza Central, Ciudad de Guatemala.                                                                        Looting (2010). Comisionado y producido por House der Kulturen der Wetl. Berlín.

 

Lorena Wolffer (México, 1971) es una artista y activista cultural mexicana. Su obra, en general, es de denuncia y una muestra para concientizar sobre la situación real de la mujer, por lo que aborda la violencia de género, los estereotipos femeninos y los prejuicios sociales. Comentaremos estas dos piezas:

● Evidencias (2010). (Instalación expuesta en varios museos de Ciudad México)                                         ● Muros de réplica (2010)  



Juan Montelpare (Valcheta, Argentina, 1979). Estudió teatro, títere, artes plásticas y artes visuales. Trabaja en diferentes medios y disciplinas como performance, composición e intervención urbana, dibujo, pintura, instalaciones, fotografía, teatro, títeres, video documental entre otras. Autor de textos teatrales y de performance. Haremos referencia a dos de sus piezas:

●  Suave caricia de ciudad (2015). Forma y Sustancia, Festival internacional de Performance. San Salvador, El Salvador.                                                                                                                                                               ●  De la serie “Formas de amar” (2014). Lugar Común, Encuentro Internacional de Performance en la Mitad del Mundo. Quito.

Luego de haber visto y comentado este muestrario de piezas, concluiré señalando algunas de las ideas que, en lo personal, tengo en mente en mi proceso creativo. Como todos sabemos, el arte existe para comunicar una verdad. La cantera de la que me nutro para decir esa verdad está en mi biografía. Parto de mi cotidianidad actual o pasada (o de la de mi familia, mis amigos o mis allegados), de la cual tomo un hecho cualquiera, el que descontextualizo, fragmento, sobrevaloro en parte, desestimo en otra, recompongo, para, finalmente, ofrecer mi versión personal del mismo.

El resultado es una obra estructurada de modo que no se quede como mera regurgitación de lo personal (lo que en definitiva sólo a mí interesaría), sino, de forma que el espectador tenga varias opciones de lectura. Puede que no comprenda de inmediato el porqué de esa cosa por mí presentada. Lo que espero es que se marche a su casa con el gusanillo de la interrogante, y que, eventualmente, pueda extrapolar lo planteado en la obra, a planos alejados de lo meramente personal del artista. Esto es válido tanto para el Performance como para la Danza.

¡Buenas tardes, y muchas gracias por su atención! 

“Las caras de la Bienal”, reportaje de Nazaret Espinal

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COMENTARIO INTRODUCTORIO: A finales de julio y principios de agosto, la periodista Nazaret Espinal, de Diario Libre, nos contactó para escuchar nuestra opinión sobre los acontecimientos relacionados a la vigésimo octava Bienal Nacional de Artes Visuales. Era intención también contactar a los organizadores del evento, sumados al equipo coordinador de “De mano con la Bienal”, pero esto primero no fue posible, por una serie de razones. El reportaje no pudo salir en Estilos, razón por cual solicitamos a Nazaret que nos lo enviara para publicarlo en el blog de El Arañazo, dado que consideramos importante su publicación y difusión, lo cual hacemos en este post. https://elaranazo.wordpress.com/2015/08/31/las-caras-de-la-bienal-reportaje-de-nazaret-espinal/

Las caras de la Bienal  

Pensar en arte nos hace evocar de inmediato lo sublime, lo bello, lo armonioso… y es cierto. Pero a veces, allí también se encuentra el caos, y no necesariamente para estropear la obra, quizás mas bien, para enriquecerla. De eso se trata esta historia: de hacer un recorrido por los recovecos hallados en la 28va Bienal Nacional de Artes Visuales.

Por Nazaret Espinal

El pasado domingo 16 de agosto, no solo conmemorábamos el 152 aniversario de la Restauración de la República. También fue el día escogido por el Ministerio de Cultura y el Museo de Arte Moderno (MAM), conjuntamente con el Comité Organizador, para dar apertura a la 28 Bienal Nacional de Artes Visuales, dedicada al reconocido artista visual dominicano Fernando Peña Defilló.

Al parecer, la fecha se convirtió en una jugarreta del destino, y con su aire de revolución, llegó para destapar ciertas inconformidades surgidas entre los mismos artistas con la actual organización de dicho evento cultural que tendrá como fecha límite el 17 de noviembre del año en curso.

El desacuerdo fue tal, que varios artistas decidieron tajantemente no formar participar sometiendo sus obras en esta edición de la Bienal (alguno de ellos ganadores en ediciones pasadas, como es el caso de Joiri Minaya, quien recibió el Gran Premio por su video “Metonimia” y su performance “Satisfecha” en 2013).

Para unir sus fuerzas, crearon el grupo De mano con la Bienal. Comenzó con “Los 12”, formado por Fermín Ceballos, Mónica Ferreras, Sayuri Guzmán, Pascal Meccariello, Citlally Miranda, Jochi Muñoz, Raquel Paiewonsky, David Pérez ‘Karmadavis’, Jorge Pineda y Belkis Ramírez. A ellos, rápidamente, se unieron otros tantos. Abrieron una página en Facebook a través de la cual ventilaban su postura y reclamos. El principal: la manera en la que el Comité Organizador manejó las bases del evento.

Conversamos con algunos de los miembros de De mano con la Bienal, para conocer en qué basaban su decisión y ésta fueron sus consideraciones. Es necesario hacer la salvedad que cada uno de ellos, independientemente de ser miembros de este grupo, hacen un comentario particular, que podría no corresponder con lo que piensen los demás.

Opiniones

Empecemos con Jochi Muñoz, profesor de danza y creador de performance. “Mi decisión de no participar en la actual edición de la BNAV es motivado por el manejo que el Comité Organizador del evento hizo con las Bases del mismo. Una serie de conquistas que se habían logrado después de mucho esfuerzo en bienales anteriores fueron echada por la borda”. Muñoz explicó que las autoridades no supieron lidiar con las diferencias dadas en el proceso de revisión de las Bases. “Las autoridades del Ministerio de Cultura se abocaron en la realización de un llamado Foro Consultivo para repensar la Bienal, en donde debieron estar presentes representantes de todas las tendencias de las artes visuales, y tal no ocurrió. De hecho, en mi caso, me enteré de esa celebración tras varias semanas de haberse realizado”.

Según el artista, excepto por “uno o dos”, los convocados fueron personas que, de una forma u otra, “los organizadores sabían que podían contar con su beneplácito para modificar las Bases, ya que no estaban conformes con los resultados de las premiaciones dadas en ediciones anteriores del evento”. Afirma que su protesta la hace desde fuera porque “cuándo uno decide participar en un evento, eso significa que se aceptan las Bases tal cual son, y punto”.

¿En qué aspectos difiere con el actual Comité organizador? Su respuesta es directa: “En la visión que tienen sobre lo que debe ser una Bienal”.

El artista dice que erróneamente miembros del Comité y simpatizantes con éste, han señalado que los que se oponen a estas nuevas bases no le dan la importancia que tienen a los medios tradiciones como la pintura, la escultura, el dibujo… “Nada más lejos que eso. Muchos de los que cuestionan las actuales Bases son artistas que realizan su obra teniendo como soporte, precisamente, esos medios señalados. ¿Entonces, van a hablar en detrimento de los mismos?”, afirma.

“Hoy día tenemos diferentes visiones del arte; nuevos elementos; nuevas técnicas; nuevos modos de hacer las cosas… nuevos lenguajes, que años atrás ni pensábamos que pudieran prender en nuestro patio, y prendieron, ¡y muchos quedaron desconcertados!”

Un cambio

Para Alexéi Tellerías, periodista, performero, gestor cultural y poeta, lo que ha pasado con esta Bienal es una lucha entre lo moderno, lo vanguardista y lo contemporánea, versus el arte que se resiste a dialogar con las nuevas formas. “Se habla de proteger la pintura, pero hay decenas de concursos de arte solo orientados hacia las artes “plásticas”. Hay centenar de coleccionistas de pinturas dominicanas. ¿En qué momento ha estado en peligro la pintura dominicana?”, refiere. Sus intenciones van a favor de que la Bienal deba dejar de ser un concurso de arte. ¿Qué entonces? una muestra representativa del arte dominicano en general… y que el Estado a través del Ministerio de Cultura y del Museo de Arte Moderno oriente las acciones hacia eso. “Que el hecho de ser seleccionado sea el premio y crear otra plataforma distinta como concurso de arte”, explica.

En el mismo tenor del cambio se anota Jochi Muñoz, incentivando a que la BNAV sea una plataforma “para que los artistas profesionales, que trabajan de modo permanente, la utilicen para exponer las piezas fruto de sus búsquedas personales de los años recientes. Esto va a permitir que la Bienal sea tomada como un termómetro de cómo está el desarrollo de las artes en la actualidad. Pero para que esto sea posible, el artista debe tener total libertad en su proceso creativo, y tener la certeza de que su pieza no va a ser rechazada por pruritos de contenidos en unas bases que limitan, precisamente, la investigación y la creatividad”.

Una tercera postura

El gestor cultural, crítico de arte, escritor y ex director de la Cinemateca Dominicana Carlos Francisco Elías reconoce las fallas de la Bienal y a, a su vez, hace una crítica constructiva a los artistas de De mano con la Bienal.

Según supe, usted apoyaba el grupo De la mano con la Bienal, pero luego desistió. Me gustaría saber las razones y por qué tampoco está de acuerdo con las líneas de esta edición de la Bienal. 

Desde el 14 de junio, la dinámica del grupo cambió. Desde entonces han perdido un tiempo precioso en la expansión de sus ideas, aunque siguen recibiendo adhesiones en su portal. Mi criterio es el siguiente: cuando usted decide enfrentar un poder, su base de apoyo es lo colectivo (no lo selectivo), porque al margen de los reclamos justos de De Mano con la Bienal, hay otros planteamientos de base que fueron ignorados: el valor popular de ese evento que vuelvo a repetir no es propiedad del Estado ni del Museo de Arte Moderno, cuya dirección es nula, complaciente y acrítica. En cuanto a De mano con la Bienal, quizás repiquen gloria luego de los premios, pero ya el historial será otro y  tienen un reto: ser públicamente autocríticos para avalar credibilidad, eso pienso y reflexiono.

¿Dónde considera está el “error” de la Bienal? 

Desde hace varias Bienales, el valor popular de la misma, sus niveles de participación y el sectarismo burocrático le que quitado su encanto. La Bienal como expresión artística y colectiva, no tiene horizonte nacional, no es la gran fiesta cultural del país, es un ejercicio de burócratas que cumplen con un empleo. Luego pasión real para expandirla y que el pueblo la haga suya, no existe. Ese es el error básico. En esta edición, artistas de partido han intentado callar la boca a otros artistas, ese es otro error.

 

La opinión de Joiri Minaya, artista dominico-estadounidense

 “Decidí no participar en esta bienal porque no estaba de acuerdo con las bases, me parecían autoritarias y retrógradas. Sigo mencionando que no le veo sentido a limitar una pieza de video arte a seis minutos, cuando un alto porcentaje de la historia del video arte no cabría en esta limitación, que no tiene que ver ni con la infraestructura del museo, ni con limitaciones de equipo o de almacenamiento, ni con nada verificable: es realmente lo más medalaganario de las bases. Esto es sólo un ejemplo pequeño de un sistema grande: una cosa es tener una ideología o actitud convencional y conservadora, otra cosa es ser autoritario, cerrado y sin ganas de dialogar ni avanzar. Lo primero lo respeto pero no quiero ser parte de lo segundo. Todavía leo opiniones de gente de mucho renombre que justifica que los cambios de esta bienal eran necesarios y esenciales porque ´en la bienal pasada no se reconoció la pintura´. Porque la pintura, una de las técnicas más establecidas a nivel comercial, más reconocidas a nivel cultural, y más enseñadas en las escuelas de arte dominicana no se podía perder una bienal en la historia. No participé en esta bienal porque dividir los premios por técnica y la idea de que la pintura está por encima de otras manifestaciones de arte es incongruente con mi práctica multidisciplinaria. Siboney, una obra premiada en el XXV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, era performance, video arte y pintura: ¿qué etiqueta le pondrían a una pieza así? Actualmente estoy haciendo una página web como parte de una pieza interactiva: ¿cómo se clasifica eso?

Tengo piezas que caben perfectamente en sus limitaciones, pero decidí no participar por apoyar con mi arte una iniciativa que encontré revolucionaria y que creo que es más importante que una exhibición o la posibilidad de un premio. De la mano con la Bienal fue excepcional en su forma de organizarse, en su carácter inclusivo y democrático y por haber surgido antes y no después de los premios. Aunque espere ver los cambios que esta iniciativa pueda inspirar en la próxima Bienal, espero con más ansias ver como este grupo, en vez de estancarse o disolverse, sea una base para crear nuevos modelos, estructuras, plataformas e iniciativas”.

El Archivo como Mnemotécnica Social; acercamiento critico a las nuevas bases de la Vigésima Octava Bienal de Artes Visuales, Santo Domingo 2015.

El Archivo como Mnemotécnica Social; acercamiento critico a las nuevas bases de la Vigésima Octava Bienal de Artes Visuales, Santo Domingo 2015.                                      

Ismael Ogando.

7014_507195265982029_1891972521_nCiudad de Berlin, Alemania.
27 de Marzo,  2015.   

Mi Formación Profesional en las artes visuales comenzó en el 2001 cuando fui matriculado en el departamento de artes visuales del ICA en Santiago. Allí no solo aprendí las técnicas y teorías del arte, sino que también conocí la escena y a los artistas de mi ciudad, y por supuesto, los concursos de Arte. Asistía a las vernissages, los finissages, a happenings y festivales de Arte, escuché y aprendí muchas historias. Los únicos museos que conocí en el País, durante mi formación en las artes visuales eran de carácter  etnográfico o Históricos, pero nunca desarrollé mucho interés en ellos, me daban miedo para ser honesto, los veía como cementerios para el conocimiento. Me interesaba más como estudiante, estar en lugares donde el arte se percibía (en) vivo.

En el contexto Global; es decir, en todo el mundo, se viene mucho hablando del carácter o relevancia de los museos. Por ejemplo en Europa; el perímetro en el que vengo trabajando desde hace un buen tiempo, hemos encontrado argumentos racionales y validados, que vinculan el nuevo despertar de la mentalidad Fascista Europea con los museos etnográficos y la Nostalgia Imperialista. 1 

Y es que, el concepto de museo en su base mas fundamental delimita de por sí su trabajo a categorizar con fines de crear los expedientes y exhibirlos, lamentablemente es la metodología que estos ponen en funcionamiento, lo cual a la vez es delicado cuando se trabaja en el contexto de lo contemporáneo. Un museo que se encargue de clasificar y exhibir la memoria de la producción artística contemporánea; porque debemos tener claro que no es lo mismo, un espacio de arte y una galería de arte, y que estos a la vez son muy diferentes a las funciones de los diferentes tipos de museos. Pero, un Museo de Arte Moderno, como es el caso del MAM, se vale o debería valer de herramientas para motivar la producción de nuevos discursos, para su posterior análisis, discusión, publicación y difusión entre un periodo y otro a modo de reporte, en un ciclo constante lo cual se documenta e indexa en un archivo de carácter publico como patrimonio. Entre esas herramientas esta lo que en este caso es llamado una bienal y aun mas importante, los catálogos de una bienal.

Las nuevas bases y su potencial riesgo estructural.

Las nuevas bases, que rigen las condiciones de participación y elegibilidad para la vigésima octava bienal de artes visuales de Santo Domingo, están divorciadas con la mística de la institución, que en este caso es parte del ministerio publico. Razón por la que una comitiva trans-disciplinaria de mas de 200 artistas Dominicanos, dentro y fuera del país exigen la re-evaluación de dichas bases, las cuales de primera mano limitan la producción artística casi al grado de censura,  las nuevas bases para la vigésimo octava Bienal de Artes Visuales se muestran de carácter exclusivo.          

La producción artística, es uno de los métodos mnemotécnicos de tantos disponibles con los que se vale la sociedad, una bienal de Artes Visuales debe percibirse como una plataforma democrática, un laboratorio para analizar con objetividad la producción artística y epistemológica de los colectivos sociales.              

La producción de un artista no se cuestiona, a quien se cuestiona es al artista mediante la ejecución de su obra, pero para dicho cometido, hay que dejar al artista ejecutar. En este sentido, la obra es un medio que refleja el statu quo, que de este modo se vuelve tangible, se cuestiona y se critica con la intención de dinamizar el sapere aude.  Esta es la importancia de crear archivos en el contexto de una Bienal de Artes Visuales contemporáneas, los cuales cumplen un papel fundamental como fuentes epistémicas. No en un solo contexto, pero en una pluralidad de contextos que trascienden y crean entanglement con otros, ya sean estos  contextos cronológicos, geográficos y/o noosféricos 2, aportando así al patrimonio cultural de los colectivo sociales, no institucional y sus memorias.

Legado patrimonial de una Bienal.

No es mi intención decir a nadie como debe hacer su trabajo, pero veo como una obligación, es la función principal de un espacio del tipo Museo de Arte Moderno, crear la plataforma, donde el flux social, de identidad, político y económico se puedan intersectar, monitorear, desglosar, de-construir, estudiar a través de los artistas y sus producciones, medido a través del impacto social que estos generen… Pero no para ser definidos ni comparados a modo de competencia, sino como base y referencia con miras a la continuación y desarrollo de los mismos, como documentos testimoniales de la producción de conocimiento local en orden cronológico, que como diría la directora del MAM, la Sra. María Elena Ditrén; sirve de termómetro. Y no puedo estar mas de acuerdo con esta metáfora, dadas las temperaturas a las que la sociedad dominicana hoy se encuentra expuesta, metafórica- mente hablando también.

El archivo de una bienal de arte contemporáneo, es de por si su mayor patrimonio, este tiene un valor plural y material impagable, los catálogos de una bienal de esta categoría sirven de plataforma para el diálogo intercultural de carácter inclusivo, es, o debería verse como una gran oportunidad, especialmente en una sociedad tan dividida y asimétrica como es la sociedad Dominicana. Cualquier institución, publica o privada que desarrolle eventos de carácter social sin crear archivos, ha estado construyendo una torre de mármol sobre arenas movedizas.

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Ismael Ogando es artista visual y psicólogo social nacido en Republica Dominicana. Ha trabajado como gestor y periodista cultural desde el 2009, Es creador y productor del proyecto musical Las Acevedo. Es curador y archivista en la institución de arte  SAVVY Contemporary desde el 2012. Actualmente vive y trabaja en la ciudad de Berlín, Alemania.
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1. SAVVY Contemporary. HOW TO READ BETWEEN THE LINES OR A BRIEF HISTORY OF THINGS THAT ARE NOT MINE – ON COLONIALISM AND ETHNOLOGIC COLLECTIONS. Panel V, Discursive programme Wir Sind Alle Berliner, (2015).

2. Arguelles, Jose. ENVISIONING EARTH AS A WORK OF ART. Manifesto for the Noosphere – Pag. 155. (2011).

Sobre puntos fundamentales que las Bases de la Bienal Nacional de Artes Visuales, de Santo Domingo, debe contemplar

Sobre puntos fundamentales que las Bases de la Bienal Nacional de Artes Visuales debe contemplar
 
Ante la publicación en El Nuevo Diario, en fecha 10 de febrero de 2015, de una serie de propuestas que podrían ser incluidas en las Bases de la 28 Bienal Nacional de Artes Visuales, y que emanaron del foro consultivo “Repensar la Bienal Nacional de Artes Visuales”, efectuado el pasado año, los abajo firmantes les sometemos el presente documento a la Comisión organizadora de la Bienal, en el que hacemos la petición de enmienda, parcial o total,  a las propuestas aparecidas en la referida publicación.
Debajo del título de cada renglón presentado, incluimos en cursivas la parte de las propuestas publicadas que consideramos deben ser enmendadas.
Sobre la creación de una Comisión Permanente de la Bienal 
Celebramos la iniciativa de la creación de una Comisión Permanente que se encargue de organizar y dar seguimiento, no solo a la Bienal Nacional, sino también de mantener  contacto con bienales y otros eventos internacionales, ya que una de las preocupaciones de los artistas que participan y han sido ganadores de nuestra Bienal  es la nula proyección de su trabajo en el extranjero, cosa que la Bienal ha debido gestionar.
Tenemos la certeza de que esta comisión estará formada por especialistas y/o personalidades relevantes dentro del ámbito artístico nacional y que, a su vez, posean  o puedan establecer conexiones a nivel internacional.
Sobre el Gran Premio
“El Gran Premio de la Bienal Nacional se otorgará a un artista de reconocida trayectoria en nuestro medio…”
Siempre estaremos de acuerdo con el reconocimiento del que ha desarrollado una carrera meritoria en cualquier campo del quehacer humano, pero cada cosa hay que ponerla en su lugar y contexto.
Los que someten obras a la Bienal pasan por un escrutinio de selección cuyo fin consiste, precisamente, en garantizar un estándar de calidad y profesionalidad, con una obra lo suficientemente meritoria como para formar parte del evento y competir por los premios a otorgar. En este punto todos los artistas participantes se encuentran en igualdad de condiciones. Pretender distinguir entre los que tienen más tiempo en la carrera, más méritos acumulados y/o simplemente son más conocidos, nos parece  incongruente e injusto, ya que es privilegiar a unos en detrimento de otros, en un acto de franca discriminación. Este es un evento de artistas profesionales, independientemente de edad, tiempo de ejercicio, méritos o fama. Basta con echarle un vistazo a la historia del arte para saber que ninguno de estos factores determina la calidad y trascendencia de la obra de un artista.
Si lo que se busca es reconocer la trayectoria de los artistas, entonces hay que crear un premio a la trayectoria, en adición a los ya existentes en la Bienal, esto es, los ocho (8) premios igualitarios y el Gran Premio.
Proponemos por tanto dos opciones para la creación del Premio a la Trayectoria:
     1- a) Incluir en las bases un renglón separado, el cual implicaría requisitos específicos   para poder aplicar: años de carrera, exposiciones, distinciones, etc. El artista que se inscriba en éste, sólo podría optar única y exclusivamente por este Premio a la Trayectoria, quedando al margen de optar por los premios regulares de la Bienal, esto es, los ocho (8) premios igualitarios y el Gran Premio. De igual modo, no tendría que exponer ninguna obra en el salón, ya que lo que se le evaluará es su hoja de vida.
         b) El artista que ganare el Premio a la Trayectoria, no podrá optar de nuevo al mismo ni a los premios regulares en ediciones posteriores de la Bienal, aunque sí podría participar en el evento como invitado, pero fuera de concurso.
     2- a) Incluir en las bases un renglón que señale que el Jurado seleccionará un artista de entre todos los participantes tomando en cuenta la relevancia de su trayectoria profesional, y se le otorgará el Premio a la Trayectoria. El artista así galardonado queda al margen de que se le adjudique uno de los premios regulares  de la Bienal, esto es, los ocho (8) premios igualitarios y el Gran Premio.
        b) El artista que ganare el Premio a la Trayectoria, no podrá optar de nuevo al mismo ni a los premios regulares en ediciones posteriores de la Bienal, aunque sí podría participar en el evento como invitado, pero fuera de concurso.
      c) Si la obra de este artista es considerada de relevancia para la colección del Museo, éste podría adquirirla, por medio de la compra directa de la misma.
Como se puede observar, en ambas opciones se establece que el Premio a la Trayectoria sea una creación, y que sea independiente de los ocho (8) premios igualitarios y del Gran Premio. Éste último, repetimos, no debe darse por la trayectoria del artista, sino que  debe ser otorgando a una obra expuesta o realizada en el evento, cuya técnica de ejecución, concepto y/o estética con que sea realizada cumpla con los estándares del arte actual.
Sobre la obra de carácter permanente y el acervo del Museo
“…cuya obra sea eminentemente de carácter permanente, a fin de enriquecer el acervo del museo”.
Comprendemos la preocupación de las autoridades del Museo por velar por su colección, como también, que uno de los objetivos de la Bienal es, precisamente, engrosar la misma,  pero, bajo esta  condición de que la obra premiada sea “eminentemente de carácter permanente“, sólo saldrán favorecidos ciertos medios en detrimento de otros. Ya esto va en contra de lo que la misma Bienal enarbola de entrada, de que es inclusiva para todo el que desee participar.
No olvidemos que todo artista que es seleccionado por un Jurado cualificado para participar en un evento, está en igualdad de condiciones para optar por los premios en juego.  Artistas que trabajan medios efímeros y arte conceptual quedarían descalificados automáticamente de la Bienal, si se asume eso del “carácter permanente”, independientemente de la calidad de la obra presentada, lo constituye un acto de discriminación inaceptable.
Es como si una obra conceptual o de carácter efímero no es algo que existe y por tanto no puede ser un patrimonio o no merece reconocimiento. Por una razón existen los conceptos de patrimonio intangible, propiedad intelectual etc.
Existen miles de obras que no existen físicamente y forman parte del acervo de museos de todo el mundo. Las mismas son  una referencia importantísima en la historia del arte, ya que enriquecen el pensamiento y las posibilidades de creación artísticas, y tienen una influencia en el desarrollo posterior del arte.
Hay obras inmateriales o de carácter efímero, que no necesitan de un espacio físico ni técnicas de conservación para poder preservarlas, solo un archivo con la documentación de las mismas, por lo que no implican ningún desafío especial para el museo y por tanto ninguna razón para su discriminación. De hecho, puede haber más garantía de conservación en una obra conceptual que en una obra objetual ya que el objeto fácilmente desaparece, pero una idea, un concepto, puede permanecer y transmitirse indefinidamente.
Si bien es cierto que existen otras que requieren ciertas condiciones para garantizar su conservación, y que nuestro Museo no posee, la solución no es discriminar estos medios, sino crear las facilidades para poder conservarlas. Siempre hay que luchar en función del desarrollo y no conformarnos con el estancamiento.
Sobre las categorías 
“Se planteó que las premiaciones deberán ser por categorías”
Los procesos creativos y técnicos actualmente no distinguen o no se limitan a las definiciones de categorías. La diversidad es tan amplia que necesitaríamos establecer una cantidad enorme de “categorías” para darle cabida a todas las posibilidades que el arte actual presenta, y, aún así, sería muy confuso y complicado delimitar una cosa y otra.
Los medios se fusionan, se combinan, no hay límites de recursos para la expresión artística. Lo mismo una obra puede ser una grabación de sonidos, una escultura de bronce, un dibujo de carbón sobre papel, o una experiencia sensorial caminando por el bosque o la ciudad, una aplicación digital difundida por internet, como obras per se, o la obra puede ser la combinación de varios de estos medios. Establecer categorías estrangula las posibilidades y por tanto limita el desarrollo.
Estamos de acuerdo con que existan eventos dirigidos a disciplinas específicas: concursos de pintura, de fotografía, de vídeos, de cerámica, festivales de performance, etc. Ojalá existieran otros, por ejemplo, de escultura, que tanta falta hace. Pero la Bienal es el evento nacional de las artes visuales, y, por tanto, tiene que ser abierto a todas posibilidades.
Sobre la estructura física del edificio
“Si su propuesta afecta la gravedad de la estructura física del edificio en donde se celebre el evento, se desestimará la propuesta de manera categórica”.
Estamos de acuerdo en que hay que garantizar la integridad del Museo como la de cualquier otro espacios expositivo que pudiera emplearse. Esa salvedad se les debe advertir a los artistas para que la tomen en cuenta al momento de conceptualizar sus propuestas.
Ahora bien, si la ésta propuesta amerita de la modificación del espacio de un modo reversible, esto es, no permanente, el Jurado debería sopesar este detalle al momento de tomar una decisión.
Sobre los jurados
“…los proyectos presentados serán sometidos a un Jurado de selección y uno de premiación”
Creemos que es más efectivo que un mismo Jurado realice la selección y la premiación, ya que las decisiones finales serán más coherentes. Además, dispondrán de más oportunidades de examinar cada obra, ya que lo harán tanto en la fase de selección, como  en la de premiación. En el caso de los proyectos, tendrán la oportunidad de ver la evolución que experimentan estos hasta culminar con su exposición.
Es responsabilidad de la Comisión Permanente de la Bienal garantizar que el jurado esté compuesto por personas competentes, y no prejuiciado con ningún medio.
Sobre la apertura de la Bienal
¨…así mismo, se  acordó la  participación abierta de  todos los dominicanos y dominicanas, que, individual o colectivamente, deseen presentar sus proyectos artísticos¨
Nos preocupa mucho esta  apertura y que prime la cantidad versus calidad. En el conversatorio  de la pasada 27 Bienal, el Jurado y los miembros del Comité organizador se enorgullecieron de que la cantidad de inscritos y de seleccionados fuera record. Nuestra opinión, es que se debe proteger la calidad de la Bienal ya que es el único evento de arte auspiciado por el Estado.
Proponemos el siguiente requisito para los interesados en participar por vez primera en la Bienal:
La presentación de un dossier que muestre trabajos anteriores.
En nuestra opinión, cuidando por la calidad de los participantes, velamos por el prestigio de nuestra Bienal.
Otros tres (3) puntos que el Comité debe considerar
         1-Que se expanda el criterio de inédito a las publicaciones hechas por internet para así evitar futuras discusiones en este sentido.
         2- Que se establezcan medidas pertinentes que eviten el asunto las “apropiaciones”, que en muchos casos no son tales, sino, plagios
         3- Que se comprometan a gestionar la impresión del catalogo a la brevedad posible.
FIRMADO CONFORME:
Fermín Ceballos, Jochi Muñoz, Jorge Pineda, Sayuri Guzmán, Belkis Ramirez, Raquel Piewonsky, Mónica Ferreras, Dan Eliú Almonte, David Pérez ( Karmadavis), Pascal Meccariello,  Citlally Miranda, José Ramia, Engel Leonardo.
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