Actualidad artística en la República Dominicana. Alternativas de supervivencia y visibilidad.

[El presente texto fue preparado por Myrna Guerrero, para el número especial del 20 aniversario de la revista Recherches en Esthétique (enero de 2015), cuerpo editorial del Centro de investigación para la estética y las artes plásticas (CEREAP), con sede en Martinica. Tengo entendido que el artículo fue traducido al francés, y editado para esa publicación.

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Dado que el texto no es conocido en nuestro país, lo comparto en este blog en su versión íntegra en español.  J. M.]

 

Por Myrna Guerrero

Preámbulo

Efervescente y dispersa, la actualidad artística en la República Dominicana traduce estados particulares de búsqueda de visibilidad para los artistas que han visto reducir las oportunidades en las últimas décadas, con la desaparición de espacios de larga tradición en Santo Domingo, como el Voluntariado de las Casas Reales y sus salones de la Casa de Bastidas, que fueron fundamentales para el arte de los ochenta y los noventa. Así también languidece Casa de Arte en Santiago de los Caballeros, espacio colectivo e incluyente, paradigma de la gestión cultural en la ciudad cibaeña durante las últimas dos décadas el siglo pasado, que mantiene sus puertas abiertas como espacio alternativo con escasos recursos económicos y limitados alcances. Al tiempo que desaparecieron espacios de trayectoria, en los albores del siglo XXI abrió sus puertas en Santiago de los Caballeros el Centro Cultural Eduardo León Jimenes (Centro León) depositario del Concurso de Arte Eduardo León Jimenes que se celebra desde el 1964. Coherente con su propósito de apostar al futuro el Centro León ha convertido el Concurso ELJ en plataforma del arte contemporáneo y, junto al Centro Cultural de España en Santo Domingo constituyen los espacios institucionales más comprometidos con la contemporaneidad, al fomentar diálogos, encuentros y exposiciones de artistas emergentes y de mitad de carrera alternados con presentaciones de artistas de amplia y reconocida trayectoria. Para el 2014 está convocado el XXV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, evento bienal que, desde el 2010, introdujo cambios sustanciales en la convocatoria que pasó de ser una invitación abierta a un concurso por oposición cuyos participantes, reducidos a un máximo de veinte, son seleccionados tras la evaluación de propuestas que pueden abarcar todas las artes visuales, el vídeo arte y la performance. En tanto, la Bienal Nacional de Artes Visuales, de carácter abierto e inclusivo, ha logrado mantener su regularidad con los consabidos comentarios tanto positivos como negativos que acostumbran suscitar este tipo de certamen. En el 2013 se celebró la Bienal número 27, generadora de encendidas polémicas y cuestionamientos de parte del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos pero con enardecido respaldo de un buen número de artistas y críticos de arte. El comercio del arte funciona con muy bajo perfil en relación al nivel de producción artística local. La Asociación Dominicana de Galerías de Arte, con la entusiasta y experimentada Mildred Canahuate al frente, lucha por mantenerse a flote con intentos esporádicos de celebrar subastas de arte y organizar, desde hace tres años, el proyecto Circuitos de Galerías, el tercer jueves de cada mes en el último cuatrimestre del año, actividad que motivó un gran entusiasmo y dinamismo en el sector. En este contexto unas pocas galerías de arte subsisten (Arawak, Arte Berri, Bodden, Lyle O’Reitzel, Mesa Fine Art, Shanell) al tiempo que se inaugura la galería ASR Contemporáneo, espacio que nace en el 2014 y que apuesta por introducir el arte contemporáneo en el coleccionismo local e internacional, bajo la sombrilla protectora del tradicional centro de enmarcado y comercialización de obras Arte San Ramón.

Espacios locales para la exposición, formación y confrontación

Hoy por hoy la República Dominicana cuenta con un apreciable número de espacios destinados a las artes visuales, algunos bajo la dependencia del Ministerio de Cultura tales como el Museo de Arte Moderno (MAM), la Galería Nacional de Bellas Artes y las salas de exposiciones temporales del Museo de las Casas Reales, el Centro Cultural Centro Cultural Mauricio Báez, Centro Cultural Narcizo González y la sala Ramón Oviedo del propio Ministerio de Cultura, instituciones que mantienen un calendario de exposiciones de muy diversos niveles, excepto en el caso del MAM y la Galería Nacional de Bellas Artes, instituciones que trabajan con altos criterios museológicos y museográficos y que han facilitado la presentación de exposiciones antológicas nacionales y estupendos proyectos expositivos internacionales. El acuerdo interinstitucional del MAM con el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) ha dado sus frutos, no solo en la presentación en Santo Domingo de memorables muestras temáticas con los fondos del IVAM sino también con la exhibición en Valencia de la muestra individual de Jorge Pineda (After all, tomorrow is another day, 2013), así como la incorporación de una pieza de Limber Vilorio (Acorazado, 2009) a la colección permanente de esa institución. La Galería Nacional de Bellas Artes es un espacio privilegiado para grandes exposiciones internacionales coordinadas por las representaciones diplomáticas con sede en Santo Domingo entre las que se destacaron Arte Contemporáneo de Quatar (2011), 50 Años de Signos, retrospectiva del artista colombiano Manuel Hernández (2012), Perspectiva & Interiores fotografías a gran formato de monumentos históricos italianos (2013) y Mandy Volz, una retrospectiva, esculturas, pinturas y dibujos del artista suizo (2014). Otros espacios estatales abiertos a las artes visuales son las salas de exposiciones temporales del Museo de las Telecomunicaciones y el Centro Cultural Banreservas con programas expositivos muy variados en calidad, conceptualización y alcances. El Centro Cultural Perelló, inaugurado en el 2011, ha abierto posibilidades de descentralización de la actividad cultural hacia la región sur del país, el Centro Cultural Cándido Bidó trabaja en Bonao con escuela y museo y la Escuela de Diseño de Altos de Chavón lo hace en la región del este con exitosos programas de formación en diseño de modas, arte e ilustración y diseño de comunicación en su recinto de La Romana. El Museo Bellapart desarrolla importantes proyectos expositivos que abarcan diferentes aspectos del arte moderno dominicano y ha dinamizado la afluencia de públicos con sus programas infantiles, juveniles y para adultos. Las tertulias sabatinas Una obra un artista que se desarrollan con frecuencia mensual han resultado muy exitosas y enriquecedoras para el conocimiento de los artistas dominicanos de la modernidad. La Fundación Global, Casa de Teatro, el Taller Público Silvano Lora, el Laboratorio Evolutivo de Arte Contemporáneo, el Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (CODAP) así como el Centro Cultural Mirador y las galerías del Instituto Cultural Domínico-Americano y el Programa APEC Cultural constituyen iniciativas independientes y privadas que aportan espacios alternativos para los creadores dominicanos. Mención especial merece el Centro de la Imagen, una plataforma dedicada al estudio, promoción y apreciación de la fotografía con amplio programa de actividades expositivas y formativas y que, desde el 2006, promueve el festival de la fotografía Photoimagen, donde la fotografía toma los espacios expositivos regulares y alternativos durante todo el mes de septiembre, Photoimagen tuvo carácter anual entre 2006-2008 y a partir del 2010 es bienal.

Plataformas para la proyección internacional

Lyle O’Reitzel ha sido la única iniciativa comercial que ha logrado mantener sus niveles de calidad y presencia con estabilidad, no solo en Santo Domingo sino también en Miami, LOR Contemporáneo apuesta por artistas emergentes (Hulda Guzmán, Gerard Ellis, Alina Landry), junto a otros a mitad de carrera (Inés Tolentino, Limber Vilorio, Scherezade García) y algunos ya de cierto reconocimiento internacional como José García Cordero, José Bedia, Edouard Duval-Carrié y Luis Cruz Azaceta, con propuestas novedosas y cuestionadoras. Por su parte, la Escuela de Diseño de Altos de Chavón se ha constituido en un puente para que jóvenes talentos dominicanos del diseño continúen su formación en la prestigiosa Nueva Escuela de Diseño Parsons de Nueva York y muchos han logrado insertarse en el mercado laboral estadounidense. Oferta diferenciada orientada a la cerámica es la Trienal Mundial de Tile Cerámico (Elit-Tile) proyecto internacional que lleva a cabo la Fundación Igneri Arte y Arqueología desde el 1999 y su extraordinario director, el multifacético artista Thimo Pimentel, con gran respaldo de participantes y públicos en general.

Uno de los proyectos más importantes para la proyección internacional del arte dominicano lo constituye la Iniciativa Davidoff para las Artes. Asociada a Art Basel desde 2012 (Basel, Miami Beach y Hong Kong) el programa Dadivoff propone auspicios para la producción de arte contemporáneo y, al mismo tiempo, devolver a la República Dominicana algo de lo aportado a la empresa tabaquera en sus muchos años de labores en suelo dominicano. Con esta iniciativa, Davidoff espera abrir espacios de visibilidad y oportunidades a talentos dominicanos y caribeños de las artes y establecer canales de comunicación interinstitucional entre instancias del Caribe y el resto del globo. Las propuestas se inscriben en cuatro categorías: Davidoff Art Residency, Davidoff Art Dialogues, Davidoff Art Grants, and Davidoff Art Editions. El programa de residencias se dirige a artistas emergentes y a mitad de carrera del Caribe, con énfasis en artistas dominicanos. Ofrece la oportunidad de pasar una larga estadía para trabajar en un contexto diferente al acostumbrado. En su primera versión, el programa de residencias benefició a Mónica Ferreras de la Maza (International Studio and Curatorial Program, Brooklyn, NY, septiembrenoviembre 2013), Jorge Pineda (Künstlerhaus Bethanien, Berlin, Abril-junio 2014), Pascal Meccariello (Red Gate Gallery Residency, Beijing, mayo-junio 2014). La iniciativa Davidoff constituye la principal propuesta institucional de proyección internacional al servicio de los artistas dominicanos.

Colectivos e individualidades

Dos de los artistas beneficiados por la Iniciativa Davidoff (Pineda y Meccariello) forman parte del colectivo Quintapata, junto a Belkis Ramírez y Raquel Paiewonsky. Este grupo fue creado en el 2008 por cinco artistas de amplio reconocimiento nacional con el propósito de promover estrategias colectivas para potencializar la visibilidad del arte dominicano local e internacionalmente. Además de los mencionados estaba en el grupo original Tony Capellán, quien se separó rápidamente del colectivo. Su carta de presentación fue el proyecto expositivo Mover la Roca (2009) que también se exhibió en Lima, Buenos Aires, Miami y México y que les valió invitaciones para las bienales del Fin del mundo (Ushuaia, Argentina), La Habana y Venecia, donde el grupo se arriesgó en la elaboración de obras colectivas. En el mismo año Quintapata realizó Reflejos (2009), convocatoria de arte público en el que integraron a otros artistas, niños y jóvenes, para realizar murales de tiza el piso de la Plaza Billini de la Zona Colonial. Para la Bienal del Fin del Mundo Quintapata elaboró el trabajo Reservas Oro (2011), preámbulo a El pensamiento de Ushuaia (2011) y para la Bienal de La Habana concibió ADN (2012), pieza también presentada en la Bienal de Venecia (2013) y que hoy forma parte de la Colección Daros de Arte latinoamericano. En ambas obras y utilizando recursos que van desde la ilustración hasta el vídeo arte, el colectivo propone reflexiones en torno a prácticas cotidianas como intercambiar dinero y mascar chicle y las posibilidades del arte de nuestros días para llamar a atención ante múltiples estímulos individuales y colectivos. En febrero del presente año Quintapata convocó a la Operación espejos (2014), acción ejecutada en la tradicional calle El Conde, eje comercial de la Ciudad Colonial de Santo Domingo. En ella propuso aprovechar el reflejo en espejos de edificios emblemáticos y con una gran carga histórica pero hoy en franco deterioro y abandono. Se trató de una reflexión en torno al patrimonio monumental, la fragilidad institucional y la necesidad de generar respuestas colectivas para la salvaguarda de nuestro patrimonio cultural.

Quintapata desarrolla proyectos colectivos pero también mantienen sus miembros una actividad paralela en solitario con la presentación de muestras individuales donde profundizan sus lenguajes particulares con altas dosis de dominio en la conceptualización y ejecución de las obras para mantenerse como figuras clave del arte contemporáneo dominicano. El Centro Cultural de España y el Museo de Arte Moderno han sido los espacios receptores de estas propuestas: Impropia de Raquel Paiewonsky, Centro Cultural de España (CCE) Mayo-Junio 2012; Invisible de Pascal Meccariello, CCE, Nov.-dic. 2013 ; Hasta que me guste de Belkis Ramírez, CCE, marzo-abril 2014; After all, tomorrow is another day de Jorge Pineda, Museo de Arte Moderno, Marzo-mayo 2014. En torno a su propuesta Invisible escribió el propio Pascal Meccariello lo siguiente:

“Las instalaciones que se presentan en esta exposición, proponen una vía diferente para acceder a la obra de arte, son piezas interactivas que pretenden conectar distintos tipos de espectadores, a través de dos vías de percepción; la visual y la táctil. Es un cuestionamiento sutil, al criterio de visualidad conferido a gran parte de la producción artística y se complementa con la utilización del sistema de escritura Braille, en los contenidos y elementos que componen la estructura conceptual de la muestra. Ampliando así el rango de apreciación del arte, haciéndolo accesible a las personas no videntes, por medio del tacto y comprometiendo en mayor medida a las personas videntes, a quienes se les presenta de forma casi imperceptible la carga esencial de las piezas, asistiendo ambos grupos de público, a una experiencia de reconocimiento e interpretación de su contexto individual, en función del entorno colectivo”Pascal Meccariello (Catálogo de actividades del Centro Cultural de España Nov. – Dic. 2013)

También, Tony Capellán, figura emblemática que emerge en los años ochenta presentó los resultados de sus últimas pesquisas en la individual Flotando (CCE, Enero 2013), muestra que recibió nominación como Exposición Individual en Museos y Centros Culturales 2013 por la Asociación Dominicana de Críticos de Arte (ADCA/AICA) y donde el artista reafirma su compromiso con el arte povera, el reciclado y la estética contemporánea al tiempo que da paso a novedosas propuestas en torno al mar, la pobreza y el medio ambiente, con altas dosis de humor e ironía en instalaciones sorprendentes y cautivadoras.

“Las obras desplegadas ante ustedes pertenecen a un grupo de instalaciones realizadas en los últimos dos años en el taller que he ocupado por más de veinte, en una azotea ubicada frente al Parque Independencia. Flotando, el título de esta muestra, es también la manera en que los materiales de los que están hechas las obras llegan hasta la orilla, tras un viaje que los ha arrastrado por cañadas y vertientes hasta llegar al río Ozama desde donde lentamente son vertidos en el Mar Caribe, que los deposita a su vez en las playas de la ciudad. Así es como estos materiales llegan a mis manos en interminables recogidas y se convierten en componentes esenciales de la visión del mundo que está contenida en cada una de las obras y en su estética. Es un material cargado de historias entrelazadas que ofrece un enfoque inesperado y es, también, parte de las vidas que perdieron, sin querer, algunos de estos objetos cuando las aguas entraron vertiginosamente en sus precarias casas arrasándolo todo”. Tony Capellán en brochure de actividades del Centro Cultural de España, Enero-febrero 2013.

Otra individualidad que se destaca en el panorama dominicano es América Olivo. Olivo trabaja la pintura pero también la escultura y la instalación. Sus búsquedas giran en torno a la milenaria cuestión sobre la dualidad entre cuerpo y alma, carne y espíritu, sobre lo material y la búsqueda de lo trascendental. El deterioro y la esencia, el envejecimiento de la piel –lo exterior- y la trascendencia del espíritu – lo inmanente- son temas que aborda con diversos medios y lenguajes, hasta hacer de telas intervenidas el soporte ideal para su expresión escultórica al lograr con telas retorcidas planos muy sugerentes y superiores a una pintura de abstracción lírica cuyo conjunto presentó en la exposición Skin Deep (Santo Domingo 2013), y que le valió reconocimiento de parte de la Asociación Dominicana de Críticos de Arte (AICA/ADCA).

Patricia Castillo (Patutus) es una personalidad que se ha formado entre el anonimato y la participación en colectivas importantes donde generalmente es reconocida su obra. Castillo forma parte del grupo de artistas que emergen en la esfera nacional con el inicio del nuevo milenio Sanidad (2001) y desde entonces ha mantenido una presencia destacada con un discurso enfocado en lo cotidiano (uñas de mujer, medicamentos, agua envasada en bolsas de plástico), la memoria, la fragilidad (hilos de algodón) y el equilibrio (formas geométricas en madera). Destacada su participación en las colectivas Agua (Santo Domingo, 2009 y Guayaquil, 2010), así como en la itinerante Landings (2-5), proyecto expositivo curado y gestionado por Joan Durán desde Belice, presentado en Santo Domingo (2003), Santiago de los Caballeros (2006), San José de Costa Rica (2007) y Washington (2008), entre otros lugares. Seleccionada para participar en concursos y bienales, el trabajo de Castillo en la 27 Bienal Nacional de Artes Visuales (Museo de Arte Moderno, Santo Domingo, 2013) obtuvo uno de los premios igualitarios que ofrece esta convocatoria. Se trata de una hermosa pieza elaborada con hilos de algodón que propone un acercamiento a la forma, lo tangible y lo intangible, el movimiento y el sonido con una propuesta filosófica y emotiva. Estas preocupaciones las había formulado Castillo en su individual ¿A dónde voy? (Santo Domingo, 2011) y continúa su profundización en la exposición personal que presentó en el Centro Cultural de España (Equilibrio elemental, 2014).

“… Patricia Castillo (Patutus), por su instalación, “Vibraciones bajas”. La instalación de hilos en los dos espacios contiguos de esta artista ha sido vista por el jurado como una muy inteligente aportación in-situ a una forma de escultura que recupera los materiales simples para pensar. Hilos que forman líneas, líneas que dibujan una curva que la artista relaciona con sonido-frecuencia. De hecho con lo inaudible, con un sonido que esta, pero no podemos percibir del mismo modo que, la forma, está también presente en aquellos materiales que, no siendo rígidos, parecen no poseerla…” (Laudo del Jurado 27 Bienal Nacional de Artes Visuales, Santo Domingo, 2013).

Leíno Cabral ha resultado una de las sorpresas más agradables del mundo artístico-visual dominicano reciente. Artista muy poco dado a las exhibiciones, se registra en 1994 una individual suya donde mostró sus experimentaciones con la esculto-pintura, composiciones con gran riqueza textural que procede del uso de alambres y materiales ensamblados y soldados. Desde entonces sus apariciones han sido esporádicas con presencia en algunos concursos y bienales. La participación de Leíno Cabral en la exposición colectiva Desde la Infancia (APEC, Santo Domingo, 2014), junto a Juan Carlos Mieses y Freddie Cabral desveló un apreciable conjunto de obras donde se manifiesta la madurez de este artista, gran intuitivo, que comparte jalones creativos matizados por la espontaneidad, el humor y la sinceridad que se funden en obras bidimensionales de gran carga matérica y contenidos que dialogan desde una visión lejana hasta las descodificaciones de la aglomeración, la marginalización y la informática.

Frente a un Leíno Cabral intimista e introvertido se presenta su hermano, el escultor Freddie Cabral, con una carrera de varias décadas transitando entre París, Nueva York y Santo Domingo. Artista versátil, que se expresa en diversos medios – terracota, piedra, metal y madera – se convirtió en el líder de la recién creada Unión de Escultores Dominicanos y gestionó el proyecto expositivo El madero. Tradición de la escultura dominicana (APEC, Santo Domingo, 2013) que congregó a 31 escultores. Al mismo tiempo de mantener el liderazgo entre los escultores dominicanos, Freddie Cabral mantiene su producción particular y presentó Mutaciones metálicas luminosas al aire libre (Centro Cultural Mirador, mayo 2014), conjunto escultórico de grandes formatos, en metal soldado y fundido, donde el artista comparte su filosofía en torno al cosmos, la vida y el ser, al tiempo que muestra todo su potencial para la escultura monumental y los dominios conceptuales y técnicos que posee.

Iris Pérez es una artista de gran solidez y presencia en el escenario visual dominicano de las últimas décadas, dibujante, ceramista, profesora de arte y performer. En el 2009 fue Cofundadora del Laboratorio Evolutivo de Arte Contemporáneo, espacio múltiple para exposiciones, encuentros de artes visuales, música y literatura. Desde el 2000 participa en la muestra Women of the world, con una ruta itinerante en diferentes museos, galerías y centros culturales del mundo. Inquieta y protagonista en múltiples escenarios Iris Pérez se ha dedicado en los últimos tiempos a la producción cerámica y entre el 2011 al 2014 ha estado involucrada en la realización del monumento escultórico Luz del Mundo, en el Santo Cerro, lugar de peregrinación católica dominicana localizado en la provincia de La Vega. En el presente año su políptico Grooming fue seleccionado para integrarse al proyecto expositivo itinerante Global Village (Mayo-septiembre 2014) que se presenta en Holanda, Dinamarca y Alemania. En este trabajo la artista aborda el controversial tema del abuso infantil a través de medios digitales una realidad dramática y devastadora que está afectando el desarrollo sano de niños y niñas sin que los padres tengan conocimiento de la situación. Junto a su obra cerámica y gráfica Iris Pérez se inscribe en la performance. Su trabajo más reciente es el titulado Luz del alma, que presentó en Santo Domingo y Miami (21/06/14). Iris Pérez se refiere a este trabajo con las siguientes palabras:

Luz del alma refiere el caso de la ingeniera Francina Hungria y las dos veces que fue violentada; primero por la delincuencia que nos ha arropado en el país, la segunda por el poder judicial al dejar en libertad a los que la dejaron ciega. Francina nos representa a todos. Luz del alma es una obra en ascendente, donde se crea la historia de Francina desde antes de su nacimiento hasta que vive los hechos que la cegaron. A pesar de la oscuridad ella tiene que sacar su luz y comenzar a ver con otros ojos. Allí nace Luz del alma”. (Testimonio suministrado directamente por la artista a la autora de este texto, junio 2014).

Dos seleccionados para el emblemático Concurso de Arte Eduardo León Jimenes

“Artistas que nos proporcionan pautas para visualizar sistemas que organizan el tiempo y el espacio, sirviendo a la vez como posibles nexos con la escena artística nacional del pasado cercano: Jochi Muñoz y Mónica Ferreras”. (Extracto del Laudo del Jurado de Selección XXV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes. Marzo 2014).

Mónica Ferreras de la Maza fue beneficiaria de la Davidoff Art Residency y seleccionada para el concurso de arte Eduardo León Jimenes en su versión 2014. Identificada con los orígenes, lo propio, el mundo interior particular, eso que nos hace únicos y diferentes, esta artista en búsqueda permanente fusiona espiritualidades orientales y occidentales en totems, mandalas y efluvios vitales. Mónica Ferreras emerge en el panorama artístico dominicano en los años noventa, con una sólida formación y presencia en los medios artísticos dominicanos y, en su producción más reciente, se expresa en la pintura, un poco a manera de reivindicación de un lenguaje tenido a menos. Ella investiga el color y su relación-incidencia en los chackras, la teoría del caos y la sabiduría del fluir como danza del universo. En el 2010 obtuvo uno de los premios en el XXIII Concurso Eduardo León Jimenes con su pieza Mirándote espero a que me lleves II (2010) políptico de 109 piezas en acuarela, tinta y el lápiz de color sobre papel donde la artista utilizó recursos tradicionales del dibujo para expresar poéticas relacionadas con los movimientos migratorios y las sensaciones de desprendimiento, pérdida y sustracción geográfica.

Jochi Muñoz es un destacado artista del performance dominicano medio al que llega a través de las artes escénicas y la danza, recursos que logra desligar en sus performances donde el tiempo, la interioridad y el no movimiento constituyen elementos fundamentales de su discurso conceptual.

“Parto de que el arte existe para comunicar una verdad. Mas, ese «comunicar una verdad» no sigue los parámetros objetivos del reportaje periodístico, sino que los elementos involucrados han de pasar por el tamiz, eminentemente subjetivo, del proceso del hacedor de arte. Parto de mi cotidianidad de la cual tomo un hecho cualquiera, el que descontextualizo, fragmento, sobrevaloro en parte, desestimo en otra, recompongo, para, finalmente, ofrecer mi versión personal del mismo. El resultado es una obra estructurada de modo que no se quede como mera regurgitación de lo personal sino de forma que el espectador tenga varias opciones de lectura. Lo que espero es que se marche a su casa con el gusanillo de la interrogante, y que, eventualmente, pueda extrapolar lo planteado en la obra, a planos alejados de lo meramente personal del artista…” (Testimonio suministrado por el artista a la autora de este texto en junio 2014).

Las participaciones de Jochi Muñoz en eventos performáticos en Santo Domingo y Miami así como los reconocimientos logrados le han convertido en figura capital del performance dominicano. En su propuesta 8 horas (2012) aborda el concepto del tiempo y lo efímero de la existencia. En 365 (2012) reflexiona en torno al rol de la mujer en nuestra sociedad con una manzana y 365 agujas. En Sutil (2013 y 2014), el artista el artista reflexiona sobre los condicionamientos sociales al intercambiar 59 veces (número de años de su edad) la pieza superior de su vestimenta. Ambas eran iguales, excepto porque el lado de la colocación de los botones variaba, según fuera lo estipulado para una prenda masculina o para una prenda femenina. Para Un hilo entre los dos (2014) Muñoz vuelca la mirada hacia el tránsito-vida del ser humano en esta tierra a través de un camino elaborado con mantelitos individuales de familiares y amigos. Así, el camino resultante sería un camino cargado de placeres, penas, alegrías, llantos, tristezas, logros, sueños, esperanzas, melancolías… de cada comensal que lo empleó. Meditaciones en torno a las uniones y las costuras invisibles que atan a los seres vivientes dieron la pauta al título de la pieza.

Encuentros performáticos

Charo Oquet, una de las artistas de la diáspora dominicana con mayor presencia en el país, obtuvo el Gran Premio de la 26 Bienal de Artes Visuales con su instalación En un abrir y cerrar de ojos (2011), trabajo que se inscribe en su serie Caos y conclusión donde la artista asume cuestionamientos y reflexiones en torno a la sociedad global contemporánea, sus angustias existenciales en el orden económico, social, cultural, espiritual y migratorio. Establecida en Miami, desarrolla desde hace varios años el Festival Internacional Performance INDEX (Índice) y el Miami Performance Internacional Festival con participantes de República Dominicana, Miami y Puerto Rico. Para el 2014 presentó la propuesta Arte de incertidumbre (Abril 10-11, 2014). Participaron los artistas +RoN, Lina Aybar, Jenna Balfe, Pip Brant, Anny Concepción, Cubo, Sebastian Duncan-Portuondo, Sole Fermín, Liz Ferrer, Carla Forte, Jessica Hirst, Eliu Almonte, Sayuri Guzmán, Karlo Ibarra, Brookhard Jounquil, Marilyn Loddi, Alberto Khoury, Mo(ho)³, Jochi Muñoz, entre otros. Es una propuesta curatorial de carácter experimental que incluye intervenciones efímeras, instalaciones, talleres, performances, proyección de vídeos, arte sonoro, multimedia, happenings y otras expresiones de las nuevas prácticas contemporáneas. Arte de incertidumbre aborda, desde diversas ópticas, las realidades que inciden en el desarrollo de la producción artística y la gestión cultural en el Caribe de hoy.

Estrategias de supervivencia

Además de las ofertas mencionadas y, ante las trabas de algunas instituciones que hacen difícil el acceso a plazas expositivas surgió el proyecto Hello Krisis, bajo la curaduría de Clara Caminero, de Arte estudio, propuesta alternativa que ha organizado festivales de performances y proyectos expositivos con artistas emergentes. En la propuesta Hello Krisis tres artistas decidieron utilizar sus propias viviendas para la exhibición de sus trabajos más recientes, con el propósito de “…llamar la atención de una problemática que se ve agudizada en los años dos mil, en donde los artistas emergentes y los no tan emergentes también, se enfrentan a la acrecentada dificultad no solo ya de vender su obra, sino también de exponerla y proyectarla…” (Hoja-catálogo, mayo 2014). Consistió en presentar tres exposiciones individuales simultáneas en las viviendas de los artistas: Puerta adentro de Lina Aybar, mejor conocida como performer, que presentó al público su fase de pintora. Íntimo de Evelyn Lima, con un conjunto de dibujos en acuarela y grafismos en carboncillo donde la artista infiere vida a los objetos cotidianos de su hábitat. Sub-control de José Ramia Guzmán, propuesta pictórica que conjugó una aproximación a la condición humana con la utilización de elementos que proceden de la cultura de los vídeo juegos. Luego de la noche inaugural, durante un mes, los artistas recibieron al público todos los domingos en la tarde propiciando espacios para compartir experiencias y dialogar en torno a la práctica artística.

Con el mismo propósito de favorecer espacios coloquiales en torno al arte y los artistas se desarrolla desde hace dos años la Tertulia de Clara Herrera, espacio íntimo y privado que convoca una vez al mes a un público reducido aunque constante que comparte con artistas invitados en torno a su quehacer y proyección. Maestros de la plástica dominicana y artistas de mitad de carrera han estado compartiendo anécdotas y proyectos en la ya asentada tertulia de Clara Herrera.

Como estrategias de supervivencia tendríamos que mencionar también a los artistas de la diáspora, hombres y mujeres que por múltiples motivos económicos y familiares se encuentran residiendo allende los mares y luchan por crear espacios de visibilidad para su trabajo desde otras latitudes y logran mantener presencia en eventos locales. En estas condiciones trabajan Inés Tolentino (París), Yolanda Naranjo (Atenas), Miguelina Rivera (Marsella), Luz Severino (Martinica), Scherezade García ( NY) y Nicolás Dumit Estévez (NY).

Al iniciar este texto definíamos la actividad artística dominicana en tanto que efervescente y dispersa. En estos momentos y de cara al siglo XXI es necesaria una adecuación de esfuerzos e iniciativas que potencialicen espacios internacionales para el arte dominicano, tradicionalmente encerrado dentro de sus costas. Nuestro arte debe abrirse al mundo.

CONVOCATORIA II FESTIVAL INTERNACIONAL DE ARTE ACCIÓN “KILOMETRO CERØ” 2017

CONVOCATORIA II FESTIVAL INTERNACIONAL DE ARTE ACCIÓN
“KILOMETRO CERØ” 2017

“Nunca podría pisar tierra firme/porque me inhibe” – Pablo Milanés.

El Arañazo Plataforma Cultural, convoca a la comunidad dominicana e internacional de artistas visuales a la segunda edición de su Festival Internacional de Arte Acción “kilómetroCERØ” (kmØfest) a celebrarse en Santo Domingo, República Dominicana, entre los días 16 a  18 de noviembre de 2017 bajo el concepto “Rituales de Isla”.

“Isla: Porción de tierra rodeada de agua por todas partes”. A-isla-miento: La separación (voluntaria o no) de un individuo y su contacto con otros. ¿Es cierto que la condicion de Insularidad es una condena inalienable? ¿Es posible vivir la insularidad sin la culpa de la separación de “tierra firme”? ¿Existe culpa en el ser isleño por no poder entenderse en los mismos idiomas con la “tierra firme”? ¿Cuales son las nuevas islas que navegan a la deriva por aguas desconocidas?

Entendemos que la disciplina del arte acción y sus distintas prácticas (performance, arte objeto, performance instalación, fotoperformance, videoperformance) tienen mucho que decir al respecto. Entendemos también que una forma de enfrentar la idea, de la torre de babel que provoca la insularidad,  es generando intercambios entre artistas con distintos códigos, lenguajes y métodos de aproximación al arte.

“Rituales de isla” pretende explorar esas múltiples formas en que la cotidianidad se expresa mediante el arte a través de acciones que manifiestan el ser isleño, isla o sentirse isla, deconstruyéndolas con sentido crítico y estableciendo re-lecturas a partir de esta línea de acción.

Convocamos a artistas dominicanos y extranjeros a presentar propuestas de arte acción e intervenciones en espacios, abiertos y cerrados, que permitan establecer desde los distintos ejes de acometida las multiples circunstancias de ser isla en este tiempo de constante cambio, donde lo efímero es moneda de cambio y la posmodernidad es una definición que no termina de hallarse a sí misma.

Estas serán recibidas se recibirán  hasta el 20 de agosto de 2017 a las 23:59 hora dominicana (GMT -4:00) al correo electrónico elaranazo@gmail.com.

Adjunto con la propuesta deberá incluirse una biografía breve del artista (no más de dos párrafos) y cuatro imágenes de acciones anteriores.

Las propuestas locales seleccionadas recibirán apoyo logístico y aporte financiero en función de las posibilidades. Cuatro de las propuestas internacionales seleccionadas tendrán apoyo de hospedaje, alimentación y transporte una vez en territorio dominicano.

El Arañazo es una organización sin fines de lucro, establecida en Santo Domingo, República Dominicana, enfocada en la gestión cultural con especialización en eventos relacionados con literatura, artes visuales y audiovisuales. Su filosofía es crear cada vez más espacios de diálogo e interacción entre los artistas y un público cada vez más ávido de nuevas formas de acceso a contenidos culturales contemporáneos, fieles al mantra “la cultura ni es ni tiene por qué ser aburrida”.

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Fuente: https://elaranazo.wordpress.com/2017/06/23/convocatoria-kilometrocero17/

Carta abierta de Pablo Helguera a Avelina Lésper

Carta abierta de Pablo Helguera a Avelina Lésper

El artista mexicano le escribió esta suerte de “carta de amor” a la polemista, famosa por sus duras críticas al arte contemporáneo.

2017/06/14

POR PABLO HELGUERA

                                            Dios quiera que se nos recuerde con tristeza, pero sin odio.

Carlota de Habsburgo

Querida Avelina,

No nos conocemos, pero te voy a escribir de tú porque creo que así lo haría si nos viéramos en persona. No me dirijo a tí sin cierta trepidación: sé que el sólo acto de que te escriba una carta  pública le parecerá a muchos una especie de acto amoroso o de elevación infundada, y calculo que muchos de éstos me retirarán la palabra para siempre. Por otra parte, dado que vivo fuera de México, eso para muchos significa que no tengo idea de lo que está ocurriendo en los debates locales y que por ende no debería tener vela en el entierro. Pero he decidido arriesgarme a recibir tales críticas porque ya no aguanto las ganas de escribirte.

He seguido con enorme fascinación tus declaraciones de “hartismo” sobre la falsedad del mundo del arte, sobre el complot que se ha venido gestando por Duchamp & Co. estos  últimos 100 años para tomarle el pelo a la gente con el arte que denominas “contemporáneo VIP”.  De cómo México es víctima de la imposición colonial de Art Basel y Charles Saatchi y cómo todos hemos capitulado ante un mercado del arte cada vez más frívolo y dedicado a enaltecer el ego de coleccionistas ricos e  ignorantes.   Confieso por otra parte que me ha fascinado aún más la reacción de muchos de mis colegas, amigos, etc. quienes han respondido a tus múltiples ataques con desprecio, insultos y sobretodo con indiferencia. Creo por ello que es hora de analizar lo que está pasando.

En México la educación artística – tanto del artista como del público— ha estado en bancarrota desde hace décadas.  Este es un hecho del que todos tenemos que hacernos responsables:  no se puede esperar que los artistas estén a cargo de educar a todo un país, ni el público debería de pretender que el arte es algo que se aprende como si se inhalara una espora, sin hacer el menor esfuerzo intelectual.  Pero haciendo a un lado a este trágico hecho,  como parte de esta bancarrota se da el fenómeno que la razón por la que ocurren ciertas cosas en el arte hoy en día se interpretan no de forma racional o crítica sino como si fuera un debate entre teologías.

La confusión que existe en relación a las ideas del arte conceptual/procesual ha ocasionado, en parte, que ciertos artistas y críticos reviertan a los valores estéticos familiares, que se remiten más o menos al salón de la academia francesa de 1863. Como bien sabrás, los artistas rechazados por el salón ese año formaron el salón des refusés que dio origen, a su vez, al modernismo. Ahí comienza la tradición, me parece, que tanto aborreces, aquel virus tipo ébola que viajó desde Manet a Duchamp, culminando en Broodthaers y luego Warhol, Beuys, y, ya en total decadencia, gente como Damien Hirst — cuya obra no me interesa, pero que a la vez sé que no es representativo en absoluto de las ideas y los intereses que tiene mi generación artística, ni dentro ni fuera de México. Desafortunadamente, el arte que se ve desde fuera y sin conocimiento de causa es el arte de mercado, y me temo que aquellos como tú que tratan de explicar el arte contemporáneo  a través de este están básicamente tratando de entender la biología marina a través de la industria de cruceros. Pero ya llegará el día en que esto cambie y podamos trascender el sensacionalismo y penetrar las capas de glamour y estupidez que nos impiden entender lo que verdaderamente está aconteciendo en este momento, y que considero de gran relevancia.

Pero lo que hay que analizar son las repercusiones del hecho concreto de que el arte moderno fue desplazando institucionalmente al arte académico. Esto como sabemos, fue ocurriendo al irse presentando los pequeños episodios de la modernidad—las revoluciones, guerras mundiales, el holocausto, aquellos eventos que hacen que un artista quiera hacer arte de su momento para entender su presente, en vez de autoexiliarse a hacer arte de siglos anteriores.

Mientras tanto, al darse este inconveniente desplazamiento, los artistas en todo el mundo (no sólo en México) que se suscriben a la estética de 1863 formularon una lógica  de teoría conspiratoria acerca de su exclusión en museos, concluyendo que aquellos que “no saben dibujar” no podían permitir que los artistas con entrenamiento académico tomaran su lugar.

Te confieso que mi entrenamiento originalmente fue académico (sí sé dibujar) y que a mí me fascinan los artistas académicos como a tí (aunque sospecho que por diferentes razones). De hecho hace unos cuatro años hice un proyecto que consistió en mostrar un salón realista, sin ironía, entrevistando a pintores que se identifican con el realismo académico. Muchos de estos artistas están conscientes de lo que hoy es el arte, pero escogen en cambio entablar un diálogo con Velázquez. Su resentimiento con el mundo del arte es profundo y álgido.  Aspiran, en el mejor de los casos, a ser rebeldes reaccionarios como lo fueron en su momento Andrew Wyeth y Edward Hopper,  artistas a quienes Clement Greenberg mismo los consideró artistas kitsch.  Esta definición que en general se aplica como un insulto,  ha sido aceptada como un cargo honorable por uno de los líderes de la pintura académica. Este líder, un artista que seguramente amas, o si no deberías de amar, es  Odd Nerdrum, quien ha declarado que el kitsch es la nueva vanguardia. En una especie de manifiesto en su página web, Nerdrum declara:

Te saludo, artista talentoso que quieres conseguir la sinceridad en tu obra. Eres un extranjero de tu tiempo, pero ¡no te desanimes! Sé que el arte te incomoda; te has vuelto un esclavo bajo una aristocracia de incompetentes. El arte nunca fue algo para alguien como tú. El arte tiene su justificación—el artista sin talento necesita comodidad, pero también la necesitas tú.  Has estado apenado por tu condición por demasiado tiempo.  Mientras el artesano sólo aspire a la derrota, se habrá hecho una gran injusticia. Toma esto en cuenta: sin tí como el que garantiza su yugo, la incompetencia del arte no vale nada. El dinero y el honor de esos artistas te pertenece, de manera que ¡tómalo! Pon fin a la humillación, salva al arte de su caída a la devaluación total. El siglo 19 fue el crepúsculo del talento; toma parte en su amanecer. A través del Kitsch el artista talentoso se puede salvar. Es una nueva disciplina en la que el talento puede encontrar una superestructura; una superestructura que le sirve al genio de la habilidad. No permitas que el arte retenga su autoridad moral sobre la habilidad.

Es tentador el considerar la propuesta de Nerdrum. Lo que necesitaríamos en ese caso realmente es un museo de arte kitsch, a donde se podrían exponer todos aquellos artistas que se quejan de no recibir exposiciones en el MUAC, Jumex, en el Tamayo.  En realidad eso ocurre ya en otros países, que tienen sus sistemas de academia, sus galerías y museos que apoyan al arte pre-salon de 1863. Creo que el museo Soumaya, por ejemplo, podría ser una sede adecuada para este proyecto.

Quizá de paso sería bueno recordar que 1863, el año en que los franceses echaron a sus compatriotas Courbet, Manet y Pissarro del salón, fue también el año en el que tomaron posesión de la capital mexicana, comenzando nuestro breve y fallido segundo imperio. Con Maximiliano nos llegó por supuesto de lleno la estética de salón académico, la que tanto anhelan nostálgicamente algunos.  Quizá si Juárez nunca hubiese restaurado la república México seguiría siendo hoy parte de Francia, todos estaríamos pintando hoy como Santiago Rebull, y el Franz Mayer sería nuestro museo de arte contemporáneo.

Ahora bien, en cuanto a la teoría conspiratoria del colonialismo VIP del mundo del arte contemporáneo: obviamente las estéticas locales figurativas que uno encuentra en cada esquina (¿podríamos llamarlas estéticas VIPS?) no son sino una derivación de esas escuelas europeas decimonónicas. Supongo que la única manera en que realmente nos podríamos jactar de ser autóctonos y nacionales sería si mantuviéramos la tradición de hacer cabezas olmecas. No soy partidario particularmente de hacer obra  que dialogue con James Turrell, quien te parece ya anciano a los 70, pero también confieso que considero relevante que al menos siga vivo y produciendo obra nueva, mientras que Velázquez  murió hace cuatro siglos y encuentro el vestir la ropa de su época un poco incómoda y a él definitivamente más anciano a sus 415 años.

El problema que tenemos, y del cual de nuevo somos todos culpables, es que el público activamente involucrado en compenetrarse con el arte en México es más pequeño, apuesto, que los aficionados al bádminton en la colonia Narvarte (por decir algo). Sinceramente me indigna pensar que exista la impresión generalizada que el arte contemporáneo no comunica nada relevante.

El proceso de educar al público acerca de lo que verdaderamente significan conceptos como apropiación, arte procesual, o arte de interacción social creo que será una tarea equivalente a la evangelización durante la colonia, que tomará tantos años que cuando hayamos todos asimilado el siglo XX será ya el siglo XXII y el arte ya será entonces otra cosa.  Dudo mucho que ocurra en el transcurso de nuestras vidas, pero yo estoy determinado a morir intentándolo.  De momento quisiera invitarte cordialmente al siglo veintiuno, un siglo que a pesar de las enormes tragedias que vive, es a fin de cuentas el nuestro, donde el arte es contradictorio y complejo, donde hay buenos y malos artistas, donde coexiste lo conceptual y lo figurativo pero en un marco de consciencia crítica, de debate y en conexión con todo lo que acontece actualmente en el mundo, donde hay que invertir tiempo y esfuerzo en escuchar la sutileza de los cientos de voces que están emergiendo por encima del ruido sensacionalista del mercado, donde no todo es relevante o rescatable,  pero que es al menos un lugar en el que todos al menos estamos comprometidos a dialogar con el presente.

Saludos de

Pablo Helguera

 

 

 

 

Entrevista a Eduardo Villanueva, por Jorge Mendoza

Publicación original:                                                                                                                  Posted on Junio 13, 2016 por en Entrevistas // 0 Comentarios

Por Jorge Mendoza

El teatro y la danza son la verdadera religión.                                                                                                                 (Eduardo Villanueva)

El 23 de octubre del 2013, Eduardo Villanueva tomó por sorpresa a conocidos y relacionados con la noticia de celebrar el veinte aniversario del Taller de Danza Moderna, compañía que dirigió junto a Felipe Vicini hasta 1996, año de su clausura. La noticia circuló de boca en boca y en las redes sociales. El evento tuvo lugar en el Teatro Guloya, donde el reencuentro con todos aquellos que fueron integrantes del TDM en algún momento, se tradujo en besos y abrazos, en un intercambio de miradas de reconocimiento y complicidad.

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El taller entró en crisis en 1993 a raíz de la pérdida de algunas de sus principales figuras,  quienes más adelante fundaron El Centro de Danza Contemporánea, de efímera existencia. Luego se retiraría Edmundo Poy, quien, en ese momento, realizaba un trabajo coreográfico sobresaliente al frente del Grupo de Danza Moderna CODETEL.

El maestro Eduardo Villanueva se retiró de la vida pública hace unos años, al ingresar a la hermandad de los monjes cirtenciences trapences. Cesó en sus funciones en la Fundación Sinfonía, la emisora y otras ocupaciones, lo cual nos llevó a pensar que allí se quedaría el resto de su vida. Sin embargo, tiempo después, casualmente, lo encuentro en el Centro León en Santiago, orientando a unos turistas como parte de su trabajo con los monjes. Esta entrevista es resultado de ese encuentro junto con algunas conversaciones posteriores, presenciales y virtuales, y ahora son publicadas en este espacio.

1- ¿Podría decirse que su carrera coreográfica inicia de manera discreta con Clara Elena Ramírez en 1979 cuando realiza el montaje de una pieza dentro de su espectáculo?
A decir verdad, mi carrera coreográfica empezó de manera bastante espectacular, ya que fue antes de 1979, cuando regresé de mis estudios de danza en Viena (Austria) de 1974 a 1975, y Doña Clara me dio la oportunidad de coreografiar una pieza para las mejores bailarinas del país. Se tituló “La Danza de los Abanicos” con música de Vivaldi arreglada por el guitarrista Siegfried Behrend. La coreografía estaba inspirada en las formas antiguas del ballet, según las investigaciones de la profesora rumana Eva Campianu. Mireya Carbonell realizó el vestuario en color rojo chino, y me sentí muy honrado de poder contar con esos talentos en la plenitud de sus respectivas carreras, lo que garantizó una interpretación muy acertada y elegante.

2- ¿Qué significó el haber disfrutado del espectáculo de artistas extranjeros reconocidos, gracias a que su padre era empresario y propietario de varios teatros?
Lamentablemente mi padre no fue propietario de teatro alguno, sino arrendatario del “Independencia” (donde actualmente se encuentra Telemicro) y del desaparecido “Julia” (posteriormente “Estela”), ubicado en la Avenida Duarte, donde hoy está Plaza Lama. Mi padre, Rafael T. Villanueva Garmendía, era representante de Películas Mexicanas, S. A. De C. V., lo cual me daba acceso gratuito a todos los cines del país.
Pero tanto o más que los espectáculos que vi desde temprana edad, me impresionaron las conversaciones de grandes actores, cantantes, músicos y bailarines de México, España, Argentina, Cuba, Venezuela y Perú, pues eso me preparó para aceptar la diversidad y enriquecerme de ella. En casa conocí a Celia Cruz, Pedro Vargas, Yma Sumac, Libertad Lamarque, Germán Valdez (“Tin-Tán”), María Antonieta Pons, Ramón Pereda, Ninón Sevilla, Rosita Quintana, Carmen Sevilla, Tongolele, Hugo Avendaño, Demetrio González, Sara Montiel, Leopoldo Fernández (“Trespatines”), Mimí Cal (“Nananina”) y muchos otros. Por supuesto, también enriquecieron mi infancia artistas dominicanos de la talla de Luis Rivera, Casandra Damirón, Josefina Miniño, Rafael Sánchez Cestero, Olga Azar, Arístides Incháustegui, Ivonne Haza, Carlos Piantini, Napoléon Dhimes, Guarionex Aquino, Antonia Blanco Montes, Carmen Rull, Santiago Lamela Geler y, por supuesto, a Clara Elena Ramírez. Con estas influencias, no podía ser menos que artista.

3- Cuando decide fundar el Taller de Danza Moderna, ¿cómo surge, más que el nombre, el concepto de taller? Usted tenía como precedente el Cuerpo de Danza Moderna del INTEC.
Realmente, no “decidí” fundar el Taller de Danza Moderna, sino que fue un desarrollo orgánico de unas clases de danza en el Gimnasio “Ketty”, que estaba ubicado en la Avenida Abraham Lincoln casi esquina Gustavo Mejía Ricart. Una de sus directoras, Margarita Velázquez de Nadal, me invitó a dar una clase semanal, y el grupo se entusiasmó tanto, que terminamos dando dos y tres clases de danza moderna al día, con las técnicas de Martha Graham, Lester Horton y José Meier. Al cabo de un par de años, con el apoyo de Lourdes Ramírez, María Luisa Valdez, Andreína Jiménez y Tancredo Tavares (estos dos últimos del Cuerpo de Danza Moderna del INTEC), hicimos una producción para el Teatro Nacional con escenografía y vestuario de José Miura, a beneficio de la Liga Dominicana Contra el Cáncer: “La casa de Bernarda Alba”. Era un grupo muy heterogéneo, con bailarinas desde quince hasta cincuenta y tantos años de edad. De ahí surgió el nombre de “Taller”, para subrayar una agrupación siempre en construcción, en evolución. En once años, hicimos unas veinte grandes producciones, y otras tantas en menor escala para espacios menos amplios que el Teatro Nacional. El Taller de caracterizaba por la dedicación de sus integrantes, quienes se entregaron en cuerpo y alma a la danza sin límites de hora. Con el paso del tiempo, se integraron actores y actrices, así como danzantes de otros grupos y academias. Llegamos a tener como invitados a Lourdes Novoa e Iván Monreal, del Ballet Nacional de Cuba. Eran otros tiempos.

4- En el TDM había “tres tipos de intérpretes”: Talentos como el de Lourdes Ramírez, Andreína Jiménez y Jochi Muñoz con formación en ballet, como el de Edmundo Poy con una formación muy ecléctica, entre los cuales, muy jóvenes, también estaban Ginny Ocaña, Rosa Rodríguez, Ismenia Morales, Karla Wittkop, Fátima Coste, Denise del Villar, cuya formación inicial fue responsabilidad suya, siendo Tancredo Tavarez su máximo ejemplo; y por supuesto había integrantes en la madurez como Margarita Copello Rodríguez, Leda Cuello, Ana Delia Araújo, Bárbara Clavijo… los que conforman el primer grupo gozan de reconocimiento en el ámbito de la danza dominicana, pero el resto no ha sido tratado con justicia, porque el país privilegia a bailarines con formación académica. ¿Qué puede expresar de estos intérpretes?
Creo que el éxito de los integrantes del Taller de Danza Moderna radicó en que en los montajes tratamos de que nadie hiciera algo fuera de sus posibilidades. Cuando yo creaba una coreografía, no era porque tenía el deseo de llevar a escena tal o cual tema, sino porque las y los danzantes me inspiraban a utilizar un tema o argumento en particular en que pudieran lucirse. Ellas y ellos no se adaptaban a mi deseo creador, sino que mi creatividad se inspiraba en ellas y ellos. Yo veía a Elektra, Orestes, Bernarda Alba, Adela, Martirio, Simbad el Marino, Alceste, etc. y los llevaba al escenario. Cuando empezamos a colaborar con más artistas plásticos nacionales, ellos también azuzaron mi inspiración con sus obras.
En cuanto al reconocimiento, creo que la satisfacción de haber encarnado personajes interesantes en producciones serias es ya un reconocimiento, pero para fines de ayudar a la memoria colectiva del arte nacional, estamos recopilando todo el material filmado que podamos encontrar, pues afortunadamente hubo personas que se encargaron de filmar muchos de los montajes y sus respectivos ensayos, lo cual nos ha servido de mucho.

2560_10153349918892426_396030005748444731_n.jpg   Foto de familia de exmiembros del Taller de Danza Moderna y amistades: Fila de atrás    de izq. a         der.: Miguelina Espinal, Manolo Ozuna, Helen Perdomo, Marcelo Férder, Rocio    Hernández Mella,     Josefina Gómez Mena y Víctor Martínez. Fila de alante, de izq. a der.:    Jochi Muñoz, Teresa Jiménez,   Eduardo Villanueva, Ismenia Morales, Ariane Morales de    Frankenberg y Virginia Acosta

 

5- Tomando en cuenta los prejuicios y la novedad de trabajar con “un valeroso grupo de aficionados al arte que buscaban un medio de expresión más orgánico y diferente al ballet clásico” ¿Qué significó La casa de Bernarda Alba para usted? ¿La obra de García Lorca implicó un trabajo de adaptación a danza tal como lo hiciera Antonio Gades con Bodas de sangre del mismo autor?
“La casa de Bernarda Alba” es una de las piezas más queridas del repertorio del Taller de Danza Moderna, y la primera en ser estrenada por el grupo, en octubre de 1985. No es una obra pretenciosa, pero tiene un “momentum” visceral que funciona para todos los públicos. Marianne de Tolentino escribió que la pieza fue presentada “con impactante sencillez”, que era precisamente lo que queríamos. Era la obra ideal para un grupo integrado casi totalmente por mujeres, con la novedad de presentar al personaje de Pepe el Romano, a quien nunca vemos en la obra de García Lorca.
Para la adaptación, que fue muy fluida, tuve dos fuentes invaluables: el ballet “A Feast of Ashes” (Un festín de cenizas) de Alvin Ailey, que yo había visto en 1975, una década antes de la versión del TDM. La otra fuente fue la siempre recordada doña María Ugarte, quien me ayudó a sintetizar las ideas de una obra teatral tan llena de rico verbo. Ella escribió la sinopsis para el programa impreso.

6- Durante un ensayo de Romeo y Julieta en el Teatro Nacional, en la coreografía titulada 9 minutos y 33 segundos basada en una performance de John Cage (1952), ocurrió algo interesante cuando los utileros fueron a retirar las piezas de la coreografía anterior… ¿lo comparte?
Como John Cage quería que la presencia inquieta del público ante la “nada” musical fuera realmente la performance, cuando durante aquel ensayo los utileros entraron al escenario a recoger piezas de la escenografía de “Noche Transfigurada”, mientras Leda Cuello y un servidor esperábamos inmóviles que pasaran los casi cinco minutos de silencio antes de que empezara la música, decidimos incluirlo en la coreografía final. Fue toda una experiencia escuchar los susurros del público, que se preguntaba qué rayos estaba pasando. El magistral Héctor Báez nos hizo una foto estupenda de ese montaje.

7- ¿Cómo se involucran en el TDM Felipe Vicini, José Miura y otros profesionales? Se percibía en ustedes, más que una relación profesional, una amistad que ha perdurado después de la desaparición del Taller de Danza Moderna.
A esos dos nombres debo agregar los de otros no-bailarines: Cándido Bidó, Elsa Núñez, Jorge Severino, el arquitecto Teófilo Cruz, Jochi Russo, Ada Balcácer, Crismar, Oscar de la Renta, Bienvenido Bustamante, José Antonio Molina, Geo Ripley, Giulia Barrera, Milagros Beras y Jordi Masalles. Todas son y (en el caso de los ya difuntos) fueron personas de gran sensibilidad artística y altruista, amantes de la aventura creativa, a quienes no hubo que convencer para que colaboraran en los montajes. Es interesante mencionar que durante muchos años nadie cobró un centavo por su participación en esos espectáculos. Trabajábamos por amor al arte, con una mística conmovedora y estimulante que no he vuelto a encontrar. Cuando recuerdo que el montaje de “Bernarda Alba” costó dos mil pesos, no sé si reírme o llorar. Todo se ha vuelto demasiado costoso.

8- Un cierre hace suponer una crisis o el final de un camino. ¿Por qué cierra el Taller de Danza Moderna?
El TDM tuvo que ser cerrado por dos razones. La primera es que con el siempre creciente costo de la vida, los gastos del estudio alquilado en Plaza Paraíso iban aumentando más allá de nuestras posibilidades. La segunda es que los integrantes tenían cada vez menos tiempo para ensayar y trabajar los montajes para lograr el nivel a que estábamos acostumbrados. Casi todo el mundo tenía que trabajar más horas en otras actividades para cubrir sus gastos. Llegó el momento en que nos dimos cuenta de que el Taller de Danza Moderna tenía que cerrar sus puertas para dar paso a otras escuelas. Tuvo diez años de existencia. Hoy día, los que podemos seguimos entrenándonos todos los sábados en el centro de salud “Control Fit” de Virginia Acosta, quien fue integrante destacada del Taller.

9 -Durante la celebración del Primer Congreso Nacional de Danza en el 2014, en su conferencia usted abogó por la conservación del repertorio clásico en el Ballet Nacional. Sin embargo, este año, la compañía oficial presentó dos propuestas muy contemporáneas, lo que supone la continuación de una trayectoria. Además, al existir el Programa Nacional de Danza Contemporánea (PRODANCO), ¿cómo vislumbra esta situación?
Como en 2014, creo que una compañía estatal que trabaja la técnica clásica debe tener un menú variado: ballets tradicionales, neoclásicos y contemporáneos, porque de otra forma el público y los danzantes se están perdiendo de un acervo cultural e histórico muy valioso. Es como si una orquesta sinfónica solamente tuviera en su repertorio obras contemporáneas: muy encomiable, pero el público y los músicos se merecen conocer también a Bach, Mozart, Beethoven, Schubert, Schumann, Tchaikovsky, Rimsky-Korsakov, Saint-Saëns, Mahler, Bruckner, etc. Creo que no debemos restar ballets del repertorio, sino sumar con lo nuevo con lo antiguo. Hoy día, la globalización permite adquirir coreografías de los grandes creadores. Sería una pena no aprovechar las coreografías de Balanchine, Jerome Robbins, Martha Graham, Jiri Kylian, Mats Ek, Hans van Manen, John Neumeier, y muchos más. Porque seamos una isla no quiere decir que debamos aislarnos.
Creo que el Programa Nacional de Danza Contemporánea está haciendo una labor encomiable, creando y formando con una perseverancia y un talento admirables. La capacidad de la danza moderna y contemporánea está instalada en República Dominicana.
10- Finalmente, si se le pidiera hacer un diagnóstico de la situación actual de la danza académica dominicana, ¿qué diria?
Que nunca me imaginé poder ver el nivel que se ha alcanzado en la actualidad. Nuestros bailarines ya están a nivel internacional. El avance técnico que vemos evidenciado en las presentaciones es admirable, y quisiera que el público conociera más y mejor a sus estrellas de la danza. En eso el deporte nos aventaja, pues en los medios de comunicación se identifica y sigue regularmente a las y los deportistas más destacados. Espero ver el día en que las secciones de arte cada día hablen de una de nuestras estrellas de la danza.

 

Ahora, frente a mí en su modesta casa, decorada con sencillez y buen gusto, sé que nunca se fue ni se retiró, solo buscaba respuestas y las encontró: el teatro y la danza son la verdadera religión, me dice en tono rotundo. Eduardo Villanueva  se reinventa y reinventarse no está al alcance de todo el mundo.

                              *************************************************************************************(NOTA: Las fotografías en este blog las incluyó su administrador. La publicación original no presenta ninguna imagen)

Francis Taylor​: Menos riesgo, menos daño

Francis Taylor: Menos riesgo, menos daño
Video testimonial sobre el aporte de Francis Taylor al tema de políticas de drogas y reducción de riesgo y daño, presentado in memoriam en la inauguración de la VI Conferencia Latinoamericana y I Conferencia Caribeña sobre Políticas de Drogas, el 5 de octubre de 2016, en Santo Domingo, República Dominicana, organizados por CONFEDROGAS y COIN.

¡Hoy, 7 de julio de 2016, cumplo 10 años performanceando!

Este día sólo agradezco a la vida por haberme colocado en torno a tantas personas, que de un modo u otro, me permitieron encauzar mi quehacer artístico por las sendas del Performance Art. ¡Gracias del alma! Hoy se cumplen 10 años de la realización de mi primer Performance.

Esta pieza fue Mi jardín, instalación-performance, realizada dentro del proyecto Arte Barceló 2006. Nuevas tendencias. Tercera edición, organizado por la galerista Mildred Canahuate, en el que a cada artista participante se le asignó una habitación en la cual realizar su obra, en el antiguo Gran Hotel Lina, hoy, Hotel Barceló, en Santo Domingo.

Contrario a lo que ocurrió con las piezas de los demás artistas en la que el público entraba a las habitaciones para verlas, en mi caso, la puerta estaba cerrada mientras yo permanecía ante ella dibujando pequeñas florecitas azules sobre curitas que la tapizaban, las que había colocado durante los tres días previos a la inauguración del evento.
Junto a la ficha técnica de la pieza había otra con el versículo:

Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; fuente cerrada, fuente sellada” (El cantar de los cantares 4:12)L

(Fotos: Jorge Mendoza y David Hernández-Martich

Gayumba: 40 años. Carta-testimonio de María Isabel Bosch

Con motivo del festejo de los 40 años de Gayumba en el Mayo Teatral 2016 en La Habana, la entrañable amiga y colega María Isabel Bosch nos escribió una emotiva carta-testimonio que fue leída íntegramente en el Encuentro de Teatristas por Vivian Martínez Tabares, directora del Departamento de Teatro de Casa de las Américas, quien organizó el encuentro. (Manuel Chapusseaux, actor y director del Teatro Gayumba)

13256473_1696413870609795_8802736011011809334_n                                                                   María Isabel Bosch

                                                             __________________

Gayumba: 40 años

Hola Nives,
Hola Manuel.
Hoy me siento la persona más afortunada en el mundo del teatro. Vivian se ha comunicado conmigo y me ha otorgado esta Misión: Escribir sobre ustedes, sobre Gayumba. Por fin les pongo sobre papel lo que la timidez, que me acompañará hasta la tumba, me impide decirles mirándolos a los ojos.
Yo soy mujer de teatro porque nací en un país donde hay un grupo llamado Gayumba. Soy mujer que formó una familia que tratamos de hacer teatro porque ustedes, una familia que hace teatro, me hicieron, desde que soy niña, amar al teatro y contemplarlos como una discípula. Insisto, me siento muy dichosa porque es mi alma la que busca las palabras que puedan expresar lo que muchos corazones dominicanos sienten por ustedes.
Y ustedes, ¿quiénes son? Son una pareja que comparte la creación de una vida, un hijo, un nieto, un grupo, un dúo teatral. Un dúo en el cual, tú Nives, actriz que eres capaz de conmover hasta a un témpano, y tú Manuel, actor y director cuya impronta ha quedado impregnada en cada espacio que volvieron escénico, terminaron convirtiéndose en la República Dominicana, en el grupo teatral independiente más nacional e internacional de las últimas décadas.
p_euv01Ustedes marcaron un estilo en las tablas dominicanas y también hoy sé y puedo decir, después de andar mucho por ahí, que también lo estamparon en el quehacer teatral latinoamericano.
¿Qué cuál es ese estilo?
El que nos incita a reír sin importar la edad,
Nos estimula a gozar como cuando jugábamos en la vereda con los amigos vecinos,
Nos impulsa a hablar en medio de la función,
Nos anima a apretar la mano del espectador que está a nuestro lado
Y nos descubre secándonos lágrimas cuando estamos mirando sus obras en escena, cuando viajamos a esos momentos de conmoción catártica.
Y todo esto porque Gayumba se entrega a través de su arte teatral, el que los expertos en la materia dicen que está conformado por una estética sencilla (que es la más complicada de todas)
Se entrega, repito, a través de la economía de elementos en la escena (pero, Manuel, no economía de neuronas),
A través del uso creativo del espacio,
La poética luz que los acompaña en cada diseño,
El hermoso universo sonoro de cada espectáculo,
La integración del teatro de títeres,
La animación de objetos,
El uso plástico y dúctil del cuerpo,
La multiplicidad de tonalidades que logran con la voz,
La adaptación de las grandes obras literarias,
La narración de esas obras,
La dramaturgia con reducido número de personajes,
Y, y, y…
Y todas estas y otras características descubiertas en cada ensayo, que pintan de infinidad de colores su trayectoria dramática.

En estos cuarenta años lograron deleitar e impresionar a todo tipo de público. Lo hicieron por ejemplo, con clásicos renacentistas y del Siglo de Oro español como El Lazarillo, como la Celestina, como los Cuentos del Siglo de Oro, como La Dama Duende, y como Don Quijote de la Mancha. Por cierto, con esa insuperable novela de la lengua española, chicos, ustedes crearon el clásio de los clásicos montajes de nuestra Quisqueya: su “Don Quijote y Sancho Panza”. Y este 2016 dicha obra ya tiene 33 años en el repertorio de Gayumba.

Nives Moñitos

No debo dejar de mencionar, por si alguien no lo escuchó nunca, que con ese Don Quijote y ese Sancho Panza, comenzaron su periplo por una diversidad de espacios convocando espectadores, no sólo en nuestra tierra, sino también en muchos países que tienen la suerte de contar con los más importantes festivales teatrales.
Ese hidalgo, con armadura conformada por los utensilios típicos de hogares criollos, y ese escudero, con la almohada debajo del vestuario que hacía descubrir su gran panza, acercaron a tanta gente, entre las que me incluyo, a apreciar más todavía al genio de Cervantes.
Por cierto, para seguir con el ritual de conmemoraciones y celebraciones, este año ese autor, el manco de Lepanto, cumple 400 años de fallecido y de representado y estimado… Y Gayumba, tiene 40 trabajando incansablemente con un teatro de corte popular original, brillante, sencillo y con la capacidad extraordinaria de no sólo conservar la esencia de todos esos clásicos elegidos, sino también de convertirlos en amenos, en divertidos y apasionantes para todo público.
En el 2013, ustedes cumplían 30 años presentado el Quijote. “Piedepuente”, un grupo de teatristas de la última década, organizó en honor a “ese” Quijote, un festival en el que varios grupos teatrales participamos para celebrar ese aniversario. ¡FIE´TA! como gritamos los dominicanos cuando estamos contentos. Porque eso sí que era una verdadera fiesta. Gozar y sentirnos orgullosos de que los que compartíamos ahí escenario podíamos hacerlo porque Gayumba resistía décadas con un mismo montaje interpretándolo y a su vez seguía creciendo y abriendo nuestro camino. Celebramos en Casa de Teatro. La Casa del gran amigo Freddy Ginebra, cuyo teatro alternativo ha servido de sede a tantos grupos independientes y de los cuales Gayumba fue el o uno de los primeros.
Todavía tengo impregnado en mi piel, aquel aplauso que hicimos todos los que vimos tu Quijote, Manuel y tu Sancho, Nives, aquella noche de inauguración de la “Semana de teatro en la Casa por los treinta años del Quijote”.

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Pero Nives,
Pero Manuel…
El teatro Gayumba no sólo ha salido airoso al adaptar clásicos de la Madre Patria, porque de manera ocurrente ha logrado transcender con otras adaptaciones que ha hecho de cuentos de la literatura hispanoamericana con los trazos de la pluma de José Martí, de Juan Bosch, de Gabriel García Márquez. Asimismo, creó espectáculos con cuentos africanos, o leyendas americanas precolombinas, o narrativa alemana, o escritos polacos, o textos dramáticos latinoamericanos, o clásicos teatrales franceses, o clásicos griegos, o,…
En fin, que si alguna conclusión sale de esta enumeración, y seguro que algo importante me falta a la lista, es que no cabe duda de que siempre ustedes partieron de escritores que tenían algo para decir. Ingenios letrados divertidos, críticos mordaces de todos los tiempos, tiernos, polémicos, resistentes, feroces, juguetones… así, como lo son ustedes.
Una vez, para un espectáculo de títeres, hasta pintaron las caperucitas de varios colores. Tiñeron las capas chiquitas de las niñas que visitaban a las abuelitas, para que por fin muchas criaturas pudieran querer a ese cuento terrorífico, que nos relatan cuando las mamis tienen que trabajar de sol a sol para levantar el peso.

Sí Nives,
Sí Manuel.
Ahora pienso en todas sus producciones, en todas esas grandes tramas, y no dejo de admirarme, que siempre buscan una forma asequible y directa de encararlas. Las presentan la mayoría sin armatostes, ni artificios, ni complicados vestuarios. Actúan muchas veces con la naturalidad sincera de la narración oral popular, proponiendo espectáculos espontáneos, claros e inocentes como somos nosotros, como somos los dominicanos, los caribeños.
Otras veces, cuando montan obras, utilizan recursos como si tuvieran todavía 5 años y ahí penetro al misterio… y “voilá” por fin los veo: dos niños jugando francamente, dos muchachitos siendo libres. Picasso decía que si él pudiera pintar como los niños, haría la verdadera PINTURA… Bueno, Gayumba, ustedes, hacen verdadero TEATRO.

GAYUMBA -25

Y porque hacen realmente teatro, en todos estos años no hubo necesidad de presentarse exclusivamente en esos espacios con escenarios a la italiana y butacas, no. Gayumba ha hecho teatro de verdad en plazas, calles, canchas, estaciones de trenes, pasillos de edificios, patios, aulas, e incluso alguna gallera. En estos diferentes lugares la energía que entregaban en escena envolvía a todos los cuerpos que participaban de las funciones. Los envolvía igual que el sonido de ese instrumento musical que los bautizó: la gayumba, procedente de África, y que ya desapareció de suelo dominicano. Este telúrico utensilio rítmico, se trababa de una cuerda tensada desde una rama o estaca clavada en el suelo, cuyo extremo se amarraba a una yagua o cuero de animal que a su vez cubría un hueco que servía como caja de resonancia. Cuando se tocaba la gayumba cuentan que la tierra se estremecía. Gayumba quería que con su teatro vibrara el público, resonara, temblara… y ya sabemos que eso es lo que vivimos todos cuando asistimos a sus presentaciones.
¡Ay Nives!
¡Ay Manuel!
A veces escucho por ahí enunciar flemáticamente que no tenemos un teatro dominicano, que las nuevas generaciones nunca contarán con un referente. Que no existe un paradigma. Que la historia del arte escénico dominicano comienza y termina con un tal Cristóbal de apellido Llerena y, que no hay tradición, que hay que educar a un público, y ese público, y ese blablabla que atiborra las bocas de los todólogos que a veces dizque saben de teatro.

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Entonces, cómo les explicamos que Gayumba tiene ya 40 años creando, formando teatreros, deleitando público de cualquier bolsillo, enseñando a niños y jóvenes y adultos, inventando universos de los clásicos que muchos odiábamos leer en la escuela y que, gracias a la deidad que queramos pensar, ustedes pudieron darle vida a los más diversos personajes arquetípicos de la humanidad. No me digan por ahí que no hay memoria teatral en mi país… No lo puedo aceptar. Es tanto lo que he aprendido con Gayumba y lo que me falta aprehender.
Gayumba, 40 años. Yo apenas caminaba cuando decidieron formar el grupo y empezaron a dibujar el camino hacia la aventura, el juego y la magia de ese arte teatral tan de ustedes, tan Gayumba, dominando un lenguaje escénico propio, una metodología de trabajo y una pedagogía inspiradora.
Y ese teatro que hace Gayumba, con ese sabor criollo, tiene un ingrediente más, que a mí, en lo particular, me encanta y es más, estoy convencida que eso a lo que yo le llamo ahora ingrediente ha marcado a una serie de generaciones que heredamos las ganas de hacer teatro por Gayumba. Cada uno de los textos elegidos a la hora de armar el repertorio escénico contiene críticas profundas a nuestra humanidad perdida y se relacionan muchos de ellos con temáticas sociales que develan la injusticia, la corrupción, el autoritarismo, la indiferencia y la ambición de las clases más pudientes. Así lo pudimos palpar y advertir con esos trabajos como el Ubú Rey o Las Cazadoras del Arca Perdida o Esta era una vez… ¡y dos son tres! o los Cuentos del Siglo de Oro o Don Quijote y Sancho o Momo o El Quijote no existe.
Brecht decía que el arte no es un espejo de la realidad sino un martillo para darle forma. Siento que cada vez que me acomodo en alguna platea a escucharlos, padezco el estallido de ese martillo en donde las historias que me cuentan repercuten en mis entrañas con esos sudores que me arrebatan, con esas risas que me sacuden y con esas lágrimas que me enardecen.
Ya yo sé que no puedo cambiar las cosas jugando al teatro. Que hago teatro para que mi entorno, cada vez más crudo, no me cambie a mí. Pero también estoy convencida que el mundo es mejor y sobre todo mi país, porque existe un grupo llamado Gayumba.
Gracias Nives,
¡Gracias Manuel!
¡¡¡¡Gracias Gayumba!!!!

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