Sobre puntos fundamentales que las Bases de la Bienal Nacional de Artes Visuales, de Santo Domingo, debe contemplar

Sobre puntos fundamentales que las Bases de la Bienal Nacional de Artes Visuales debe contemplar
 
Ante la publicación en El Nuevo Diario, en fecha 10 de febrero de 2015, de una serie de propuestas que podrían ser incluidas en las Bases de la 28 Bienal Nacional de Artes Visuales, y que emanaron del foro consultivo “Repensar la Bienal Nacional de Artes Visuales”, efectuado el pasado año, los abajo firmantes les sometemos el presente documento a la Comisión organizadora de la Bienal, en el que hacemos la petición de enmienda, parcial o total,  a las propuestas aparecidas en la referida publicación.
Debajo del título de cada renglón presentado, incluimos en cursivas la parte de las propuestas publicadas que consideramos deben ser enmendadas.
Sobre la creación de una Comisión Permanente de la Bienal 
Celebramos la iniciativa de la creación de una Comisión Permanente que se encargue de organizar y dar seguimiento, no solo a la Bienal Nacional, sino también de mantener  contacto con bienales y otros eventos internacionales, ya que una de las preocupaciones de los artistas que participan y han sido ganadores de nuestra Bienal  es la nula proyección de su trabajo en el extranjero, cosa que la Bienal ha debido gestionar.
Tenemos la certeza de que esta comisión estará formada por especialistas y/o personalidades relevantes dentro del ámbito artístico nacional y que, a su vez, posean  o puedan establecer conexiones a nivel internacional.
Sobre el Gran Premio
“El Gran Premio de la Bienal Nacional se otorgará a un artista de reconocida trayectoria en nuestro medio…”
Siempre estaremos de acuerdo con el reconocimiento del que ha desarrollado una carrera meritoria en cualquier campo del quehacer humano, pero cada cosa hay que ponerla en su lugar y contexto.
Los que someten obras a la Bienal pasan por un escrutinio de selección cuyo fin consiste, precisamente, en garantizar un estándar de calidad y profesionalidad, con una obra lo suficientemente meritoria como para formar parte del evento y competir por los premios a otorgar. En este punto todos los artistas participantes se encuentran en igualdad de condiciones. Pretender distinguir entre los que tienen más tiempo en la carrera, más méritos acumulados y/o simplemente son más conocidos, nos parece  incongruente e injusto, ya que es privilegiar a unos en detrimento de otros, en un acto de franca discriminación. Este es un evento de artistas profesionales, independientemente de edad, tiempo de ejercicio, méritos o fama. Basta con echarle un vistazo a la historia del arte para saber que ninguno de estos factores determina la calidad y trascendencia de la obra de un artista.
Si lo que se busca es reconocer la trayectoria de los artistas, entonces hay que crear un premio a la trayectoria, en adición a los ya existentes en la Bienal, esto es, los ocho (8) premios igualitarios y el Gran Premio.
Proponemos por tanto dos opciones para la creación del Premio a la Trayectoria:
     1- a) Incluir en las bases un renglón separado, el cual implicaría requisitos específicos   para poder aplicar: años de carrera, exposiciones, distinciones, etc. El artista que se inscriba en éste, sólo podría optar única y exclusivamente por este Premio a la Trayectoria, quedando al margen de optar por los premios regulares de la Bienal, esto es, los ocho (8) premios igualitarios y el Gran Premio. De igual modo, no tendría que exponer ninguna obra en el salón, ya que lo que se le evaluará es su hoja de vida.
         b) El artista que ganare el Premio a la Trayectoria, no podrá optar de nuevo al mismo ni a los premios regulares en ediciones posteriores de la Bienal, aunque sí podría participar en el evento como invitado, pero fuera de concurso.
     2- a) Incluir en las bases un renglón que señale que el Jurado seleccionará un artista de entre todos los participantes tomando en cuenta la relevancia de su trayectoria profesional, y se le otorgará el Premio a la Trayectoria. El artista así galardonado queda al margen de que se le adjudique uno de los premios regulares  de la Bienal, esto es, los ocho (8) premios igualitarios y el Gran Premio.
        b) El artista que ganare el Premio a la Trayectoria, no podrá optar de nuevo al mismo ni a los premios regulares en ediciones posteriores de la Bienal, aunque sí podría participar en el evento como invitado, pero fuera de concurso.
      c) Si la obra de este artista es considerada de relevancia para la colección del Museo, éste podría adquirirla, por medio de la compra directa de la misma.
Como se puede observar, en ambas opciones se establece que el Premio a la Trayectoria sea una creación, y que sea independiente de los ocho (8) premios igualitarios y del Gran Premio. Éste último, repetimos, no debe darse por la trayectoria del artista, sino que  debe ser otorgando a una obra expuesta o realizada en el evento, cuya técnica de ejecución, concepto y/o estética con que sea realizada cumpla con los estándares del arte actual.
Sobre la obra de carácter permanente y el acervo del Museo
“…cuya obra sea eminentemente de carácter permanente, a fin de enriquecer el acervo del museo”.
Comprendemos la preocupación de las autoridades del Museo por velar por su colección, como también, que uno de los objetivos de la Bienal es, precisamente, engrosar la misma,  pero, bajo esta  condición de que la obra premiada sea “eminentemente de carácter permanente“, sólo saldrán favorecidos ciertos medios en detrimento de otros. Ya esto va en contra de lo que la misma Bienal enarbola de entrada, de que es inclusiva para todo el que desee participar.
No olvidemos que todo artista que es seleccionado por un Jurado cualificado para participar en un evento, está en igualdad de condiciones para optar por los premios en juego.  Artistas que trabajan medios efímeros y arte conceptual quedarían descalificados automáticamente de la Bienal, si se asume eso del “carácter permanente”, independientemente de la calidad de la obra presentada, lo constituye un acto de discriminación inaceptable.
Es como si una obra conceptual o de carácter efímero no es algo que existe y por tanto no puede ser un patrimonio o no merece reconocimiento. Por una razón existen los conceptos de patrimonio intangible, propiedad intelectual etc.
Existen miles de obras que no existen físicamente y forman parte del acervo de museos de todo el mundo. Las mismas son  una referencia importantísima en la historia del arte, ya que enriquecen el pensamiento y las posibilidades de creación artísticas, y tienen una influencia en el desarrollo posterior del arte.
Hay obras inmateriales o de carácter efímero, que no necesitan de un espacio físico ni técnicas de conservación para poder preservarlas, solo un archivo con la documentación de las mismas, por lo que no implican ningún desafío especial para el museo y por tanto ninguna razón para su discriminación. De hecho, puede haber más garantía de conservación en una obra conceptual que en una obra objetual ya que el objeto fácilmente desaparece, pero una idea, un concepto, puede permanecer y transmitirse indefinidamente.
Si bien es cierto que existen otras que requieren ciertas condiciones para garantizar su conservación, y que nuestro Museo no posee, la solución no es discriminar estos medios, sino crear las facilidades para poder conservarlas. Siempre hay que luchar en función del desarrollo y no conformarnos con el estancamiento.
Sobre las categorías 
“Se planteó que las premiaciones deberán ser por categorías”
Los procesos creativos y técnicos actualmente no distinguen o no se limitan a las definiciones de categorías. La diversidad es tan amplia que necesitaríamos establecer una cantidad enorme de “categorías” para darle cabida a todas las posibilidades que el arte actual presenta, y, aún así, sería muy confuso y complicado delimitar una cosa y otra.
Los medios se fusionan, se combinan, no hay límites de recursos para la expresión artística. Lo mismo una obra puede ser una grabación de sonidos, una escultura de bronce, un dibujo de carbón sobre papel, o una experiencia sensorial caminando por el bosque o la ciudad, una aplicación digital difundida por internet, como obras per se, o la obra puede ser la combinación de varios de estos medios. Establecer categorías estrangula las posibilidades y por tanto limita el desarrollo.
Estamos de acuerdo con que existan eventos dirigidos a disciplinas específicas: concursos de pintura, de fotografía, de vídeos, de cerámica, festivales de performance, etc. Ojalá existieran otros, por ejemplo, de escultura, que tanta falta hace. Pero la Bienal es el evento nacional de las artes visuales, y, por tanto, tiene que ser abierto a todas posibilidades.
Sobre la estructura física del edificio
“Si su propuesta afecta la gravedad de la estructura física del edificio en donde se celebre el evento, se desestimará la propuesta de manera categórica”.
Estamos de acuerdo en que hay que garantizar la integridad del Museo como la de cualquier otro espacios expositivo que pudiera emplearse. Esa salvedad se les debe advertir a los artistas para que la tomen en cuenta al momento de conceptualizar sus propuestas.
Ahora bien, si la ésta propuesta amerita de la modificación del espacio de un modo reversible, esto es, no permanente, el Jurado debería sopesar este detalle al momento de tomar una decisión.
Sobre los jurados
“…los proyectos presentados serán sometidos a un Jurado de selección y uno de premiación”
Creemos que es más efectivo que un mismo Jurado realice la selección y la premiación, ya que las decisiones finales serán más coherentes. Además, dispondrán de más oportunidades de examinar cada obra, ya que lo harán tanto en la fase de selección, como  en la de premiación. En el caso de los proyectos, tendrán la oportunidad de ver la evolución que experimentan estos hasta culminar con su exposición.
Es responsabilidad de la Comisión Permanente de la Bienal garantizar que el jurado esté compuesto por personas competentes, y no prejuiciado con ningún medio.
Sobre la apertura de la Bienal
¨…así mismo, se  acordó la  participación abierta de  todos los dominicanos y dominicanas, que, individual o colectivamente, deseen presentar sus proyectos artísticos¨
Nos preocupa mucho esta  apertura y que prime la cantidad versus calidad. En el conversatorio  de la pasada 27 Bienal, el Jurado y los miembros del Comité organizador se enorgullecieron de que la cantidad de inscritos y de seleccionados fuera record. Nuestra opinión, es que se debe proteger la calidad de la Bienal ya que es el único evento de arte auspiciado por el Estado.
Proponemos el siguiente requisito para los interesados en participar por vez primera en la Bienal:
La presentación de un dossier que muestre trabajos anteriores.
En nuestra opinión, cuidando por la calidad de los participantes, velamos por el prestigio de nuestra Bienal.
Otros tres (3) puntos que el Comité debe considerar
         1-Que se expanda el criterio de inédito a las publicaciones hechas por internet para así evitar futuras discusiones en este sentido.
         2- Que se establezcan medidas pertinentes que eviten el asunto las “apropiaciones”, que en muchos casos no son tales, sino, plagios
         3- Que se comprometan a gestionar la impresión del catalogo a la brevedad posible.
FIRMADO CONFORME:
Fermín Ceballos, Jochi Muñoz, Jorge Pineda, Sayuri Guzmán, Belkis Ramirez, Raquel Piewonsky, Mónica Ferreras, Dan Eliú Almonte, David Pérez ( Karmadavis), Pascal Meccariello,  Citlally Miranda, José Ramia, Engel Leonardo.

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